En la ciudad de Buenos Aires un salario mínimo alcanza para comprar 46.6 kilos de asado, mientras que en Montevideo esa cifra es de casi 60 kilos. La colita de cuadril (28 versus 34.6 kilos) y el peceto (28 contra 33.6 kilos) también muestran desfasajes importantes con respecto al mercado oriental, según publica un informe de valorsoja.com.
El precio relativo de la nalga es un poco inferior en Buenos Aires (casi 38.8 kilos versus 35.7 en Montevideo). Algo similar ocurre con la bola de lomo y el bife de chorizo (o entrecot como le dicen en Uruguay). Pero el valor relativo de la falda –otro corte popular– es bastante similar en ambas ciudades (99.8 versus 98.0 kilos).
A diferencia de Uruguay, donde el patrón de fijación de precios es dictado por la matriz exportadora, en la Argentina el diseño parece estar instrumentado para aprovechar circunstancialmente el pico de demanda estacional que se registra con las fiestas de fin de año.
El Índice de Novillo del Mercado de Liniers, que durante noviembre venía registrando valores en un rango de 18.9 a 21.9 $/kg, el último día de ese mes trepó a 24.9 4/kg para tocar un máximo de 28.1 $/kg el 3 de diciembre. Pero luego se fue desinflando hasta registrar hoy martes 23.9 $/kg.

