La policía bonaerense disparó gas y balas de goma contra una concentración de trabajadores despedidos frente a la Municipalidad de La Plata, en el marco de la rescisión y revisión masiva de contratos impulsada en el sector público.
El operativo terminó con varias personas heridas entre manifestantes y uniformados.
Los manifestantes que exigían su reincorporación, cortaban el tránsito sobre la calle 12, enfrente de la sede de la intendencia que conduce el intendente Julio Garro (PRO), cuando, por motivos que se desconocen, la situación se volvió tensa y los manifestantes quedaron cara a cara con los miembros de la infantería.
El intendente utilizó la red social Twitter para expresar su opinión respecto a este tema, y dijo “lamento lo sucedido hoy. Un grupo de 200 individuos se presentó frente a la municipalidad con claras intencionalidades políticas”.
Y luego en otro twitt agregó: “En menos de 20 minutos se organizaron y apedrearon a los efectivos policiales que estaban custodiando los ingresos al Palacio”.
“Lo único que queremos es trabajar. El trabajador del Estado trabaja para la sociedad”, expresó Marcela, una de las empleadas despedidas en diálogo con radio Del Plata. “Hemos planteado que no pueden meter a todos los trabajadores en la misma bolsa. Se quiere crear que somos todos ñoquis”, protestó Cesar Baliña, secretario gremial de ATE Buenos Aires.
La intendencia vive días de creciente tensión, luego de que el jefe comunal macrista decidió la “revisión” de al menos 2500 contratos de trabajo dependientes del gobierno local. Se trata de empleados de cooperativas que prestan servicios a la comuna platense pero que, según el intendente, ocupaban “cargos políticos”.
Legisladores de la oposición salieron a repudiar el operativo a través de las redes sociales y apuntaron al jefe comunal. “La represión no puede ser la respuesta frente al reclamo de continuidad laboral”, escribió en su cuenta de Twitter la diputada provincial del FpV Valeria Amendolara. Por su parte, la senadora bonaerense de Nuevo Encuentro Mónica Macha escribió: “Repudiamos la represión de Garro a los trabajadores en La Plata”.
El conflicto gremial en La Plata se produce en medio de la ola de despidos y revisión de contratos –o no renovación– en municipios, provincias y dependencias del gobierno nacional.
Dirigentes gremiales y activistas denunciaron que hasta ahora son más de 12 mil los trabajadores que fueron dados de baja, entre los que se incluyen los de la provincia de Mendoza (1600), Tierra del Fuego (1000), los municipales de Quilmes (1000) y los empleados nacionales del Senado (1900), el Centro Cultural Kirchner (600), Afsca (35), Jefatura de Gabinete (150), entre otros organismos.

