El complejo penitenciario federal de Ezeiza se está readecuando a los nuevos tiempos. El módulo 6 –en uno de sus pabellones está alojado Lázaro Baéz- será el lugar de albergue para ex funcionarios, contratistas y otros acusados por corrupción, según publica Infobae.
Bajo la sigla IRIC, se encuadra el programa de “Reducción de Índices de Corruptibilidad”.
Dos de los pabellones del módulo 6 en este momento se están reformando para brindar las medidas de seguridad que exige el nuevo programa. Se están colocando más cámaras porque todos los presos serán monitoreados las 24 horas. El sistema será celular, es decir celdas individuales con un pequeño patio cada una. El encuentro entre ellos no será posible salvo cuando les toque ir a un lugar de recreación común.
Pero acá comienza a jugar otro tema. Una serie de algoritmos determinará quienes son los que pueden habitar las celdas de cualquiera de esos dos módulos, y qué grado de movilidad podrán tener dentro del pabellón. En otras palabras, no solo se decidirá si deben ir allí, sino con quiénes pueden mantener contactos.
Un algoritmo es un conjunto de normas precisas que hace que se siga, en determinado orden, una serie de pasos que no les generen dudas a los que deben calificar a quienes van a habitar los dos nuevos pabellones.

