En los primeros cuatro meses del año el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) destruyó 6585 kilos de productos comestibles y plantas que intentaban ser introducidos al país sin las certificaciones zoofitosanitarias y de inocuidad exigidas.
Se trata de productos de origen animal -carnes, chacinados, huevos y lácteos- y vegetal -frutas y plantas- que intentaban ser ingresados al país a través de vehículos particulares y en los equipajes de quienes se trasladan en ómnibus y que fueron detectados y decomisados – y luego destruidos – por agentes del Centro Regional Chaco- Formosa del Senasa durante los controles de rutina regulares que llevan a cabo en los puestos internacionales San Ignacio de Loyola y Puerto Pilcomayo, en el límite con la República del Paraguay.
Productos de ingreso prohibido
El Senasa recuerda que está prohibido el ingreso al país de productos vegetales, animales, vacunas y biológicos que puedan perjudicar el estado sanitario de la República Argentina.
Los productos de ingreso prohibido, sin la autorización correspondiente, son:
• Frutas y hortalizas frescas, flores, plantas en todas sus variedades y tierra.
• Todo tipo de animales vivos.
• Carnes de cualquier especie animal; chacinados, embutidos, jamones; productos lácteos y huevos.
• Alimentos para animales y productos biológicos veterinarios, como sueros y vacunas.
• Productos apícolas: miel, cera, jalea real y propóleo.
Estos productos y alimentos pueden introducir enfermedades y afectar a las especies animales y vegetales de nuestro país.
Cabe aclarar que está permitido ingresar caninos y felinos domésticos de compañía, con autorización previa y portando los certificados correspondientes.
Se informa además, que todos aquellos productos de origen animal y vegetal que no cuenten con autorización previa o con las certificaciones correspondientes serán decomisados, desnaturalizados y destruidos por el personal oficial que interviene en los controles de frontera y/o de rutas, procediéndose a labrar el acta correspondiente.

