Por decimotercer año, Don Mario actualizó técnicamente a los productores de soja en la localidad de Pergamino (provincia de Buenos Aires).
La jornada, ‘Para rendir al máximo’, marca registrada en esta ciudad, recibió a 2.000 asistentes que escucharon a reconocidos investigadores y técnicos de Don Mario, quienes recayeron sobre los ajustes del manejo para acercarse más al potencial de la oleaginosa. Y como primer año, también hubo lugar para el reconocimiento (ver Un reconocimiento necesario).
Martín Díaz-Zorita abrió la charla, y se encargó del análisis de los factores definitorios y limitantes del rendimiento. En su charla, ‘6.000 de kg de trigo y 4.300 kg/ha de soja’, caracterizó los ambientes productivos, los cuales, mediante indicadores medibles y robustos, nos permiten medir la oferta de agua. Por otra parte, analizó la rotación como práctica clave de manejo que modifica la calidad agroambiental. Para achicar brechas entre ambientes, el investigador tomó los efectos de tres variables: el sitio, el antecesor y la fertilización.
Durante su exposición quedó muy acentuada la importancia del lugar, y mencionó que los sitios rotados, ordenados y planificados mostraban mayores rendimientos, por encima de los promedios. Y que el manejo debe quedar diseñado en función de la potencialidad del ambiente, más que proyecciones hídricas futuras.
En el caso de la información generada por las investigaciones de la compañía, quedó claro cómo también el sitio es la variable de mayor peso, cuando se evaluaba la relación ente el ambiente, la fecha de siembra y la variedad.
‘Debemos cuantificar esta calidad ambiente, y para ambiente elegir la mejor combinación de fecha de siembra, ambiente y densidad, ya que esta decisión tiene alto impacto agronómico y económico’, destacó Paolo de Luca, del departamento de Desarrollo de la compañía.
Por su parte, Federico Rizzo, gerente de Desarrollo, se encargó de las recomendaciones completas para cada región sojera del país, identificando para cada ambiente las mejores combinaciones y relaciones de fecha de siembra y variedad: ‘Con la aparición de los materiales DM 3810, 4210, 5.9 i, 6.2 i y 7.8i, también se aumentará la potencialidad debido a su mejor comportamiento sanitario’.
También Manuel Mihura, gerente de Producción de terceros, se extendió en los futuros lanzamientos en los grupos III corto, IV corto y largo, V corto, con mayor rendimiento y más resistencia en la mancho ojo de rana (MOR).
Pero también encendió una luz amarilla: ‘Si bien estamos a tiempo en la recuperación de la posición de liderazgo en la adopción de la tecnología, hoy la limitante está en el marco legal que regula la propiedad intelectual y el uso de semillas certificadas en Argentina’.
Durante la segunda parte de la jornada, llegó todo el manejo inherente a los factores reductores del rinde.En referencia a las plagas, el consultor privado Santiago Barberis contó que el monitoreo debe hacerse en todo el ciclo del cultivo, con metodología y personal capacitado.
Otro de los puntos sobre los que recayó el técnico fue la necesidad de establecer umbrales de acción y que los mismos deben ser dinámicos, dependiendo del tipo del plagas que se encuentre en el lote, las condiciones ambientales, la frecuencia de condiciones adversas, las condiciones de crecimiento del cultivo, tiempo entre monitoreo y aplicación, familia de insecticidas a aplicar.
Por último apeló a la toma de conciencia del productor, “ya que tenemos una responsabilidad cuando aplicamos insecticidas respecto del cuidado medioambiental”.
En el manejo de las malezas, Luis Lanfranconi, de Inta Manfredi, hizo hincapié en que el costo del no control supera, en muchos casos, en más del doble, al costo de un buen tratamiento.
Y que la resistencia de las malezas al glifosato ya es una realidad que se encuentra entre nosotros. Por ello, la rotación de los cultivos y el modo de acción de los herbicidas resulta fundamental, acompañada de una fuerte interacción público-privada, para abordar la solución. Para finalizar la intensa jornada, llegó el turno de Marcelo Carmona, investigador de la Facultad de Agronomía (UBA). El eje central de su charla pasó por siete mensajes para el manejo de la MOR.
A lo largo de sus mensajes mostró cómo esta enfermedad ya no es considerada como EFC, y expuso todas las herramientas para su detección y control arraigadas en aspectos sustentables, productivos y rentables.
Un reconocimiento necesario
En el contexto de su congreso 2010, la firma entregó el premio “Don Mario a la excelencia en el manejo del cultivo de soja”. Rogelio Fogante fue el acreedor de la primera planta de soja labrada en plata.
Un jurado de lujo (Fernando Andrade, Héctor Baigorrí, Gerardo Bartolomé, Cesar Belloso y Emilio Satorre) eligió por unanimidad al técnico que mucho hizo por el cambio varietal en la oleaginosa, además de sus trabajos para la introducción de la siembra directa.
Nota publicada en la edición de hoy del Semanario Infocampo

