La conjunción de la expansión de la actividad agregada a partir de la inercia del año anterior que permitió un dinámico primer semestre y una modesta variación del tipo de cambio de pesos por dólar respecto de la inflación implícita en el cálculo del PBI determinaron semejante tasa de crecimiento de la economía doméstica.
Los datos se desprenden de la actualización de la serie de la deuda pública, correspondiente al segundo y tercer trimestre, por parte de la Oficina Nacional de Crédito Público, dependiente del Ministerio de Economía.
Según esa fuente, a fines de septiembre la deuda pública interna y externa, excluyendo los títulos que no fueron presentados al canje de 2005 y 2010, ascendió al equivalente a u$s175.324 millones. Se redujo en términos relativos a 42,7% del PBI, en comparación con 45,3% al cierre del año anterior.
Por el contrario, en valores absolutos, pese a la política de desendeudamiento con el uso de reservas del Banco Central para pagar vencimientos de capital, en ese período los compromisos del sector público se elevaron en 11.000 millones de dólares.
En comparación con un año antes, el endeudamiento del estado creció en valores netos, según la Oficina Nacional de Crédito Público, en u$s14.934 millones, equivalente a 4% del PBI estimado en dólares a septiembre de 2010 y 3,5% si se considera el dato actual equivalente anual de la capacidad de la generación de riqueza.