La incorporación del sorgo como forraje conservado en sistemas ganaderos ha permitido sostener altas cargas sin perder eficiencia en la producción.
Conocer el potencial de rendimiento de este cultivo con destino a silaje permite planificar los sistemas ganaderos que, a medida que se intensifican, requieren mayor información. Este cultivo es una gramínea, que a diferencia de otras especies, tiene gran adaptación a condiciones límites. Especialmente a la sequía, tolerando los déficit hídricos moderados, retomando su producción cuando se restablecen las condiciones normales. Esto hace que el rendimiento forrajero del sorgo cuando las condiciones son óptimas, sea superado por el maíz, pero cuando las condiciones están por deba- jo del óptimo, el sorgo supera al maíz como planta forrajear. Esta característica colabora a disminuir la incertidumbre forrajera en los sistemas ganaderos ante eventos climáticos (sequía).
Luis Gandara, técnico del Inta Corrientes, integra la “Red de Ensayo de Sorgo” del Centro Regional Corrientes, la cual se inicia en la campaña 2011-12 y donde se han evaluado más de 50 materiales de sorgo para silo de diferentes empresas, obteniendo así información importante sobre la estabilidad/adaptabilidad de este cultivo a la zona y la posibilidad de identificar variedades promisorias para la región.
En este sentido, el técnico señaló que “este recurso se utiliza para cubrir el déficit forrajero o para incrementar la producción. Existe gran variabilidad entre variedades y entre ambientes”. Además, el especialista indicó que “aun- que conocer el promedio de producción de forraje en cada ambiente evaluado es un parámetro de gran significancia en la selección de los materiales de sorgo, se debe recordar que existió una interacción genotipo-ambiente importante”.
Y continuó: “Esto significa que si bien algunos sorgos tuvieron una muy buena producción en un ambiente, en otro ambiente su producción fue inferior al promedio”
Continúa leyendo la nota en el Semanario de Infocampo

