Según la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Soraya Sáenz de Santamaría, el nuevo Ejecutivo encontró una situación económica peor de la prevista, situando al déficit presupuestario del 2011 en un 8% en lugar del esperado 6%.
La funcionaria de Rajoy declaró que el nuevo Gobierno “no va a tener la menor vacilación para afrontar esta situación”, y que esto los obliga a “tomar decisiones extraordinarias y no previstas.
Por el momento, las primeras medidas que se conocieron incluyen el congelamiento de los salarios mínimos, el aumento de jubilaciones en un apenas el 1%, además de la suba “temporal” de los impuestos y la cancelación de la ayuda a los jóvenes, conocida como Renta Básica de Emancipación, una de las medidas sociales insignias del gobierno de Zapatero.
Por su parte, serán congelados los salarios de los funcionarios estatales, a la vez que se aumenta la cantidad de horas de trabajo en la semana, que llegan a las 37,5 horas.
De la misma manera, se anunció una reducción en la planilla de trabajadores estatales en un 18%, mientras que disminuirá un 20% la subvención a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales.

