La filial estadounidense de Nestlé lanzó un snack helado para perros. El producto, cuya marca comercial es “Frosty Paws Bites”, está especialmente formulado para canes que son intolerantes a la lactosa y contiene –según asegura la compañía– “proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales, pero no leche”.
Los perros pueden saborear el producto en sus dos variantes: vainilla o manteca de maní. El producto se comercializa en packs de 50 unidades a un precio minorista sugerido de 5,0 dólares.
Los perros menos pretensiosos pueden pedirle a sus dueños la copa helada convencional (“Frosty Paws”) a un valor sugerido de 4,0 dólares.

