La cosecha y la molienda de caña se vieron interrumpidas por la lluvia en la zona productiva de Tucumán durante 10 días, lo que condicionó el trabajo en el campo y en los ingenios.
En ese sentido, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) realizó un informe en el que advirtió que, tras las precipitaciones que alcanzaron los 100 milímetros, nuevas lluvias podrán limitar los intentos sucesivos para continuar con la zafra 2015, aunque sean de bajo volumen.
Asimismo, Eeaoc vaticinó que el productor disminuirá su producción al tener que dejar caña en pie. En consecuencia, tendrá menor ingreso financiero, producto de la baja disponibilidad de azúcar para la venta. Según consigna el diario La Gaceta, el análisis reveló que se estima que la caña que queda aún en pie representa un poco más del 20 % de la total disponible: 3,8 millones toneladas. Aunque dejó en claro que ese resto no está distribuido de manera equivalente o pareja entre los cañeros grandes, medianos y chicos. Las entidades cañeras vienen reclamando que se asegure la cosecha de los pequeños productores.
“Ha sido una zafra buena en lo productivo. Hemos tenido una producción de caña por hectárea y un rendimiento fabril (10,65% en promedio) bastante buenos. Eso hizo que logremos altos rendimientos de azúcar por hectárea, superior a anteriores campañas marcadas por sequías y heladas”, dijo Jorge Scandaliaris, director asistente en Investigación y Tecnología Agropecuaria de la Eeaoc.
“En el desarrollo de la zafra no hubo un precio compatible con el incremento de los costos de producción. El sector tampoco pudo lograr financiamiento”, finalizó.

