Ante la crisis y la grave situación de emergencia que atraviesa el sector olivícola, el gobierno de La Rioja prohibió transitoriamente el traslado de aceitunas en crudo de producción local hacia fuera del territorio provincial, con el fin de que estas sean producidas en fábricas locales.
El problema tiene origen en la competencia desleal por los subsidios a la producción, el incremento de los costos, los escasos márgenes de rentabilidad, la poca variación de precios internacionales, y la incidencia de los factores climáticos, entre otros aspectos.
La medida exceptúa a quienes acrediten la propiedad de plantas en otras provincias, que en su proceso final obtengan como resultado aceitunas aptas para el consumo. Para ello, deben tramitar la certificación autorizando el traslado por parte de la Secretaría de Agricultura.

