La Loque Americana –enfermedad bacteriana que afecta a las larvas– se controla en Argentina gracias a la genética de alto comportamiento higiénico, que confiere tolerancia a enfermedades bacterianas de la cría y estrategias para el control sin uso de antibióticos. El Programa Nacional Apícola del INTA (Proapi) brinda recomendaciones para reducir la incidencia en los apiarios.
Graciela Rodríguez –especialista del Proapi– expresó que “el diagnóstico precoz de los signos de la enfermedad es fundamental para evitar que se disemine en la colmena y el apiario”.
En este sentido, Rodríguez aseguró que “el uso de genética de alto comportamiento higiénico y la desinfección del material disminuyó la mortalidad invernal de colmenas y mejoró la gestión de la calidad”.
El liderazgo de la apicultura argentina en el mercado mundial de miel de calidad, se debe, entre otras, a la implementación de prácticas que lograron reducir la incidencia de Loque Americana sin el uso de antibióticos.
De acuerdo con la especialista del Proapi, “el resurgimiento de la enfermedad está relacionado con apiarios abandonados en diferentes regiones”. Por esto, “creemos conveniente repasar los signos de la enfermedad en los panales y las recomendaciones para evitar la aparición y diseminación”, agregó.

