El diputado nacional radical Julio Martínez responsabilizó al gobierno provincial y nacional de la crisis que atraviesa el sector olivícola local. “A través de las políticas implementadas sobre el comercio exterior, Moreno ha producido que desde Brasil, principal importador de nuestros productos olivícolas, nos cierren las puertas a ese mercado”, disparó.
Según publica el Diario de La Rioja, Martínez indicó que “era cuestión de tiempo que el país carioca tomara éstas medidas si desde Argentina estábamos prohibiendo el ingreso de mercadería proveniente del Brasil”. Apuntó además al “achatamiento del dólar y a la inflación en los costos de los insumos como principales puntales de la falta de rentabilidad en el sector”.
“Demoraron 3 semanas en llegar a nuestra provincia y piden más tiempo para analizar políticas que mejoren la competitividad. Los productores e industriales de la olivicultura no tienen ese tiempo”, expresó.
Por su parte, los funcionarios del Ministerio de Economía que visitaron La Rioja la semana pasada declararon que “estamos viendo acá la manifestación de una crisis y desde el Estado nacional estamos tomando medidas muy firmes y decididas para combatirla”. “Las medidas para combatir la crisis son el envío de fondos rotarios y (subsidios a los salarios del programa nacional) REPROs?”, se cuestionó Martínez.
Paralelamente, el legislador explicó que para el productor no es una solución un “préstamo”, en referencia al fondo rotario anunciado por el gobierno la semana pasada. “Es lo que mismo que a un empleado que tiene deudas le ofrezcan más dinero para pagar sus compromisos. Después si esa misma persona no puede afrontar el nuevo préstamo el remedio terminará siendo peor que la enfermedad”, argumentó.
Martínez también culpó al gobernador Beder Herrera por la situación que atraviesa el sector, señalando a la creación de empresas con capitales del estado provincial (SAPEM), como un “elemento importante en la destrucción de la economía de producción y servicios”.
Para el diputado, la creación “desmedida” de las SAPEM “ha provocado un efecto devastador en los empresarios, que ven como el estado inyecta constantemente dinero y compite directamente con ellos”.
Y afirmó que “ningún privado puede lidiar con empresas que tienen liquidez asiduamente y que son asistidas con fondos de las arcas provinciales. De ésta forma es muy difícil que las actuales empresas radicadas en la provincia quieran seguir con su producción. Pero mucho más difícil que bajo éste contexto nuevos inversores se animen a emprender en La Rioja”.
Finalmente, Martínez reveló que “la provincia, a través de la incapacidad del Gobernador de generar la renovación de la promoción industrial y la creciente proliferación de SAPEM, atraviesa un periodo negro en materia económica y el Gobernador pasará a la historia como la persona que minó la economía de producción y servicios”, concluyó.

