Con la llegada del verano, se acerca el temor de los porteños de pasar -como en los últimos años- las fiestas navideñas con calor y a oscuras. O tener que improvisar dónde vivir porque supuestamente no alcanza el abastecimiento de energía para el excesivo uso de los aires acondicionados por las altas temperaturas, según publicó Infobae.
El reciente apagón en Recoleta ya amenaza con un fin de año complicado en materia de suministro eléctrico. Si bien Edesur prometió solucionarle hoy el problema al sector de vecinos afectados que hace más de nueve días están sin luz, los usuarios denuncian que la compañía no atiende los reclamos telefónicos y que siempre prometen lo mismo”. La empresa argumentó que “se trata de casos puntuales”, aunque se trata de cientos de familias que todavía se la rebuscan sin el servicio.
La culpa por el apagón que la semana pasada afectó a 90 mil usuarios de ese barrio y parte de Barrio Norte fue adjudicado por la distribuidora Edesur a la firma mexicana de telecomunicaciones Telmex que habría cavado un pozo a una profundidad no autorizada, por lo que el Ministerio de Planificación presentó una denuncia y llevó el caso a la Justicia.
Una tuneladora al servicio de la firma destrozó dos líneas de alta tensión, de 132 kv cada una, en la zona del Palais de Glace. La situación fue paliada con casi 100 generadores en la zona, 12 de ellos de gran porte, lo que generó un gasto de 100 millones de pesos.
“Llamé varias veces a Edesur y me dijeron que ya estaba cerrado el reclamo porque el problema se había resuelto, ¡Pero nosotros seguimos sin luz! exclamó en diálogo una vecina que vive sobre Peña 2052 y que reconoció debió tirar toda la comida que tenía en la heladera.
“Desde el sábado nos están diciendo que vienen, no apareció nadie con una solución”, se quejó la encargada de un edificio de la zona haciendo referencia al ya famoso y cuestionable comportamiento evasivo de la compañía de suministro eléctrico.
Para peor, muchos edificios tampoco cuentan con agua porque “se quemaron las bombas”, contaron algunos encargados de los edificios de la calle Peña, una de las más afectadas por el apagón.
La gente sube y baja los pisos por las escaleras, se bañan con agua fría y reciben los bidones de agua que manda el Gobierno en lugar de una pronta solución al problema.
“El consorcio se encarga de hacer los reclamos. Entre ayer y hoy no se acercó nadie de la empresa. Los llamados a Edesur y ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad) fueron varios”, agregó el hombre. “Siete veces llamé a Edesur, siete”, contó un joven con una bebé que debió mudarse a la casa de sus padres. “Se nos quemó la heladera, perdimos toda la comida y ni siquiera nos conectaron un generador”, lamentó.
En la zona, los grupos electrógenos siguen en las calles como el día en que Telmex hizo la profunda excavación que desencadenó el problema, aunque prefirieron mantener silencio y que Edesur -que tampoco contesta los reclamos- se arregle.

