La Argentina subió dos posiciones en el ranking global de competitividad elaborado por World Economic Forum (WEF), al pasar del puesto 87 al 85 sobre un total de 142 países, pero aún se ubica por debajo de Guatemala (puesto 84), Colombia (68), Perú (67), Uruguay (63), Costa Rica (61), México (58), Brasil (53), Panamá (49) y Chile (31).
“La extraordinaria competitividad potencial del país, que se beneficia de un importante mercado interno (puesto 22) y una población con un elevado nivel educativo (21), permanece relegada por la falta de confianza en las instituciones (134) y las ineficiencias presentes en la asignación de recursos (137), en el mercado laboral (131) y el sector financiero (126)”, indicó el informe del WEF.
Al analizar los indicares individuales que “tiran para abajo” el promedio del país, se observa la falta de confianza en los políticos (138), la discrecionalidad y el favoritismo presente en las decisiones gubernamentales (139), la baja eficiencia de las políticas públicas (138) y las barreras al comercio (142).
También restan puntos la falta de confianza en el sistema financiero (116) y la dificultad para acceder a créditos (134) o al capital de riesgo (129) para generar emprendimientos productivos, además de la baja calidad de la independencia judicial (124).
“A menos que estas debilidades sean reconocidas y solucionadas en el macro de reformas estructurales, el alto crecimiento registrado por la economía argentina desde 2003 podría descontinuarse en caso de que los elevados precios actuales de los alimentos comiencen a descender”, indica el informe.
“Eso podría llevar a la economía nuevamente hacia fluctuaciones erráticas similares a las registradas en el pasado, caracterizadas por ciclos expansivos seguidos por otros de profundas recesiones”, añade.
De todas maneras, algunos indicadores asignados a la Argentina son discutibles, tales como crimen organizado (133), comportamiento ético de las empresas privadas (122) y protección de la propiedad intelectual (128). Y esto no porque no haya problemas al respecto, sino porque en términos relativos parecen calificaciones muy bajas con respecto a la realidad presente en otras naciones del mundo.
El encargado de elaborar el informe relativo a Argentina, empleado luego por el WEF para elaborar el ranking, es un equipo de IAE-Universidad Austral coordinado por Cristian Alonso y Eduardo Luis Fracchia.

