La Sociedad Rural de Rosario convocó a los empresarios del agro a no sembrar trigo en la presente campaña para generar escasez de cereal y perjudicar así a industriales, exportadores, y a la población en general, es decir al Estado.
El principal argumento para impulsar esta extrema medida se basa en “las condiciones de comercialización y frente a la gran inversión” que implica producir el trigo. Esas condiciones son las que llevan a que los empresarios sufran “un descuento de 50 o 60 dólares por toneladas, restando además el 23%” al cereal.
Los mismos ruralistas marcan como ganadores de este contexot al sector molinero, por un modelo que castiga la exportación de materia prima. Por eso, aseguraron, “nos empujan a que lo sensato sea no sembrar trigo en la próxima campaña”.
La entidad afirma que actualmente “el mercado continúa paralizado, los productores con trigo acopiado sin vender existiendo compradores, con deudas y sin recursos injustificadamente, la mayoría con quebrantos en este cereal y el Estado sin percibir ingresos”.

