La producción industrial bajó 0,8 por ciento en febrero con respecto a igual mes del año pasado, la primera caída en 28 meses, según informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con respecto a enero, la actividad fabril se redujo 1,4 por ciento, mientras que si se evalúa el primer bimestre, la producción manufacturera aumentó 0,6 por ciento respecto del mismo período de 2011.
Los sectores que mostraron caídas fueron textil, refinación de petróleo, siderurgia y papel y cartón. Estas bajas se compensaron por aumentos en automotrices, industrias alimenticias, producción de químicos y fabricación de materiales para la construcción.
Con una contracción de 6,9 por ciento, la industria textil fue el segmento con peor performance en el mes. No obstante, en la evaluación de los dos primeros meses se mantiene un incremento de 15,2 por ciento.
La refinación de petróleo disminuyó 5,5 por ciento y esta situación arrastró al promedio bimestral a una caída de 7,9 por ciento. En tanto, la producción siderúrgica cayó 1,3 por ciento, contracción que atenuó a 20,3 por ciento el crecimiento total desde enero.
Estos declives fueron compensados por una suba de 21, por ciento en la producción de automotores durante febrero, que elevaron a 41,1 por ciento la suba bimestral.
La producción alimenticia subió 0,8 por ciento en febrero y 2 por ciento en la sumatoria de los dos primeros meses del año.
El INDEC informó incremento de 2,3 por ciento en carnes blancas, de 9,3 por ciento en lácteos y 0,3 por ciento en carnes rojas, entre los más importantes. A su vez, observó bajas de 2,5 por ciento en cereales y 16,5 por ciento en yerba mate y té.
Con respecto a la capacidad ociosa, de acuerdo a los datos del INDEC se registra un aumentó 25 por ciento en un año.
En febrero de 2012 las empresas tenían el 24,7 por ciento de su maquinaria sin utilizar, mientras que un año atrás los equipos parados alcanzaban al 19,6 por ciento del total instalado.
La industria automotriz no utilizó el 37,7 por ciento de su potencia el mes pasado, en consecuencia fue el sector que más desaprovechó su capacidad de fabricación.
Los sectores que mejor aprovechan su capacidad son siderurgia (86,9 por ciento de utilización sobre el total), refinación de petróleo (81,2 por ciento) y edición e impresión (85,5 por ciento).

