El presidente del Consejo de Comercio Exterior de la Federación de Industria de San Pablo (FIESP), Rubén Barbosa, pidió hoy que la restricción a las importaciones adoptada por Argentina sea por un “período corto de tiempo” y afirmó que “no es suficiente” criticar las trabas en el ámbito del Mercosur sino que hay “resolver los problemas” a través del diálogo.
“Nuestra posición es intentar resolver los problemas. No es suficiente criticar o pedir para la OMC o el Mercosur para eliminar las trabas que no son compatibles con la legislación internacional y regional. Por el momento lo que interesa es resolver los temas porque está perjudicando a compañías argentinas y brasileñas”, planteó Barbosa.
En declaraciones a radio Mitre, el empresario sostuvo que la posición de los industriales brasileños es la “de hablar con el gobierno y con los empresarios argentinos para ver como podemos aumentar las compras de Argentina para disminuir las restricciones en relación a los productos brasileños”.
A su vez, recordó que Brasil en los años 80 adoptó medidas similares de restricción a las importaciones, por lo cual manifestó que los empresarios de su país “entienden” lo que está pasando en Argentina, pero aseveró que esas trabas “fueron tomadas por un período corto de tiempo”.
“Hay un límite para todo”, juzgó Barbosa y dijo que los industriales brasileños están “esperando un poco para ver si los plazos que (los funcionarios argentinos) prometieron serán cumplidos porque no se puede dejar en el puerto por semanas meses productos que se deterioran”.
Asimismo, advirtió que las restricciones a las importaciones también afectan el abastecimiento de insumos de las compañías de capitales brasileños radicadas en Argentina que producen bienes para el mercado local, con lo cual “se perjudican la economía y consumidores argentinos”.
Por eso, pidió que en el sistema de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI)impuestas por la AFIP haya “un tratamiento distinto” que diferencie a las empresas exportadoras de las que producen en el país para el mercado argentino.
“En FIESP estamos intentando hablar con las autoridades argentinas para separar las dos cosas: una cosa son las empresas exportadoras y otra cosa, las empresas argentinas con capitales brasileños que importan para producir productos para el mercado argentino. Creemos que debería haber un tratamiento distinto entre una y otra”, evaluó.
En este sentido, enfatizó que “si no hay licencias para estas empresas que no tienen nada que ver con comercio exterior, sino con el mercado doméstico, es un perjuicio para la economía y los consumidores argentinos”.
“Las autoridades argentinas dijeron que iban a cumplir los plazos, damos un tiempo para ver que pasa, si es realmente para cumplir los plazos o será lo mismo que con las licencias automáticas”, concluyó.

