El nuevo acuerdo de precios que lanzó el Gobierno con vigencia para todo el 2014 generó críticas de las dos principales entidades que agrupan a supermercados chinos.
Para la presidenta de la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y Países del Sudeste Asiático (CEDEAPSA), Yolanda Durán, la iniciativa “discrimina” a los locales de proximidad y comercios de propietarios chinos.
“Somos discriminados por los propios ejecutivos que dirigen al país”, enfatizó Durán. “No fuimos convocados a la Casa de Gobierno. Prefirieron cerrar y poner los precios fijos con las grandes cadenas, que tienen la posibilidad de acceder a las industrias directamente”, agregó la presidenta de CEDEAPSA, quien sostuvo que “la gente que va a comprar a las cadenas no es la más necesitada del país”.
Por su parte, el director ejecutivo de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas de la Argentina, Miguel Calvete, aseguró que esa entidad respalda el convenio, aunque -por el momento- los comercios que representa permanecerán al margen de la iniciativa.
“Este acuerdo debería beneficiar a la gente. Nosotros deberíamos poder comprar a buen precio para que, a su vez, la gente pueda comprar a buenos precios. Ellos se remiten a las grandes cadenas y nosotros no tenemos los precios fijos que negociaron ellos para poder negociar con nuestra gente”, dijo.
“Venimos trabajando con la Secretaría de Comercio, pero este acuerdo es exclusivamente para las grandes cadenas de supermercados y no adherimos, hasta que no definan su posición los mayoristas y las grandes distribuidoras, que son nuestros proveedores”, sostuvo.
“Nosotros venimos haciendo acuerdos de precios desde 2005 y no todos tuvieron éxito. Entendemos que un acuerdo es trabajar sobre las consecuencias y no sobre las causas de la inflación. Eso, como medida autónoma, puede servir para bajar la expectativa inflacionaria”, enfatizó.

