La legisladora porteña Graciela Ocaña (Confianza Pública) no perdió la calma ante la posibilidad de que el Gobierno la denuncie por su investigación en la causa por la distribución de los fondos del programa Fútbol para Todos, tal como advirtió esta mañana el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. “Si me quiere denunciar, que me denuncie”, afirmó Ocaña, en diálogo con LA NACION.
Durante su conferencia de prensa habitual en la Casa Rosada, el funcionario, que está imputado en la causa, aseguró que la denuncia penal presentada por la ex ministra de Salud era “alevosa” e “impiadosa”. “La denuncia no es falsa ya que un fiscal [Jorge Taiano] hizo un requerimiento por lo cual entendió que había elementos suficientes para investigar. Tenemos la obligación de denunciar ante la presunción de un delito”, remarcó Ocaña, que se mostró sorprendida por la reacción de Capitanich.
Y agregó: “Pareciera como que hay una nueva modalidad de denunciar a quien investiga, como ocurrió en el caso del fiscal [José María] Campagnoli”.
La jueza federal María Servini de Cubría ordenó ayer allanamientos en la sede de la calle Viamonte de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), de donde se retiró información contable vinculada con el contrato de Fútbol para Todos y el destino del dinero.
“Me sorprende el cambio de temperamento. Cuando hice la denuncia, Capitanich dijo que iban a probar que todo estaba bien”, señaló Ocaña, quien denunció en mayo pasado a Capitanich, Aníbal Fernández, Juan Manuel Abal Medina por una supuesta malversación de fondos del programa FPT. La legisladora solicitó que se investigue si los funcionarios abusaron de su autoridad y defraudaron a la administración pública.
“Tal vez, [Capitanich] está muy molesto porque dije que hay una diferencia de 600 millones de pesos entre lo que la AFA informó en una solicitada que recibió del Gobierno y lo que la jefatura de Gabinete asegura que le asignó al programa Fútbol para Todos”, explicó la legisladora.

