El Banco Central resolvió ayer bajar las tasas de interés que son referencia para todos los productos bancarios en más de 100 puntos. La medida comenzará a expandir más dinero en el público, y apunta convertirse en un mayor estímulo para la economía, que cayó recientemente en “recesión técnica” tras cumplir tres trimestres consecutivos de retracción sostenida, según publica Infobae.
En concreto, se trata de la segunda vez que la máxima autoridad monetaria recorta ese indicador por segunda vez en el año. En esta oportunidad, colocó la tasa de la Lebac a 98 días en 25,8% para la licitación de hoy, cuando se pagaba en 26,8 por ciento.
En conferencia de prensa, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aclaró que la rebaja de las tasas “tienen por objetivo estimular la inversión y producción de bienes y servicios” y “revitalizar el consumo en todas las cadenas de valor”, que es lo que permite garantizar el funcionamiento del sistema económico.
La decisión de la entidad que conduce Juan Carlos Fábrega causó preocupación en el sector financiero. En las plazas de la city creen que ahora esta señal puede alentar a los operadores a arrojarse aún más hacia el dólar libre, lo que presionaría sobre su precio y la brecha cambiaria, tal como sucedió las últimas semanas a raíz de las resoluciones desfavorables para la Argentina en el juicio con los holdouts, y que la llevó a sondear por los mares de default.
Además, en el mercado analizan que la rebaja de las tasas se trata de un “giro” en la política de Fábrega, que tiene como eco las discrepancias por la dirección de la actividad económica que mantiene con el ministro del Palacio de Hacienda, Axel Kicillof.

