El Gobierno armó una misión urgente para viajar este fin de semana a Moscú, con la intención de aprovechar la crisis diplomática entre Rusia y Estados Unidos y la Unión Europea que derivó en la aplicación de sanciones económicas recíprocas que habilitan el ingreso de productos argentinos.
La misión estará integrada por funcionarios de primer nivel y un grupo de industriales invitados, especialmente del sector de la alimentación que tiene las mayores posibilidades de ganar rápidamente porciones del mercado ruso. Se espera que viajen este fin de semana y el 19 y 20 de agosto tengan una rueda de negocios de empresarios locales con sus pares rusos.
La delegación estará integrada por la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco y otros funcionarios de esas carteras y de Agricultura. Por la parte privada, viajará una delegación de la Copal que se espera integre su presidente, Daniel Funes de Rioja.
Según publicó Diario Bae, la instrucción de la presidenta Cristina Fernández es cerrar rápidamente contratos de exportaciones a ese mercado, aprovechando que el presidente ruso, Vladimir Putin, decidió dejar de importar de la Unión Europea y de Estados Unidos.
El principal contacto a establecer es con el director del Servicio de Inspección Agrícola y Ganadera, Serguéi Dankvert. Es considerado el funcionario más influyente en el área de provisión y regulación de alimentos de la Federación Rusa. Es decir, un cuadro de alto poder decisorio.
Los principales rubros que se espera colocar en ese mercado son vinos y derivados (mosto, jugo de uva), aceite de oliva y aceitunas; panificados; pastas; lácteos fluidos y elaborados (quesos, manteca, etc.); carnes rojas (vacunos, cordero, cerdo) y sus derivados (chacinados, etc); blancas (pollo, pescado –especialmente especies atractivas para el consumo ruso, como corvinas y merluza negra-); frutas frescas y disecadas, entre otros ítems.
Copal prepara una lista de empresas en condiciones de participar de la misión, a partir de la pronta disposición para producir y exportar. Algunas compañías, en vinos, que se invitarán a participar son Bodegas López, Chandon, Esmeralda, Molinos (Nieto & Senetiner), Robino, Bodegas Norton, La Rural, La Agrícola, Colomé, Fin del Mundo, Lavaque, Salentein San Huberto, Toso, Fecovita, etc.
En el rubro de pastas elaboradas se invitará a Molinos Río de la Plata, Molinos Cañuelas, Cárdenes, Cafes La Virginia (productos Giacomo), Kraft Foods, Establecimiento Fideero Berazategui (productos Qué Rico).
Se considera que hay, en estos rubros, al menos unas 25 empresas grandes y medianas en condiciones de poder exportar a Rusia.
Atrae la posibilidad de conquistar parte de lo que importaba Rusia de los países de la UE (28 estados) en alimentos y derivados (por un total de 16 mil millones de dólares en 2013, entre primarios y elaborados.
Además, compró por otros 1.700 millones a Estados Unidos. La táctica es aprovechar regímenes vigentes como el Sistema de Preferencias Arancelarias (SGP), de modo de comerciar con bajos aranceles.
Se esperan concretar rápidamente reuniones con el Comité Euroasiático de comercio. De ese modo, también se acelerarían los análisis de protección sanitaria, para el rápido envío a destino de los productos. Esta primera aproximación a Rusia será complementada con otra misión más específica, en base a los resultados preliminares, a realizarse en principio a mediados de septiembre. Será, suponen los funcionarios argentinos, el tiempo prudencial como para que el gobierno ruso estudie los primeros resultados de esta misión de agosto.

