Este lunes por la tarde el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, lanzará un programa de medidas que buscarán mejorar el financiamiento a la producción en la economía local, pero que tendrá el foco puesto especialmente en las pymes y en apuntalas la actividad económica, según publicó iProfesional.
Una de las iniciativas consistirá en la determinación de un nuevo cupo mínimo que exigirá a los bancos para que destinen a las minipymes una porción de los créditos que hoy otorgan a las empresas en el marco de la línea de inversión productiva, publica Ámbito Financiero.
Será en respuesta a un reclamo que realizaron las cámaras que agrupan a las empresas pequeñas y medianas, entre ellas la Confederación General Empresaria (CGERA), porque consideran que las entidades financieras hoy prefieren destinar su dinero a compañías más grandes o medianas con garantía real.
Los bancos deberán seguir en 2015 con la línea de inversión productiva que los obliga a prestar a empresas a tasa fija del 19,5% anual y hasta 36 meses de plazo. Pero desde el Banco Central pretenden perfeccionar y multiplicar las alternativas que hoy tienen a mano las compañías más chicas para abaratar su producción de cara al año electoral. Son esfuerzos que, en rigor, apuntan a mejorar la oferta de crédito en una economía que, en realidad, tiene su mayor problema del lado de la demanda de las empresas, ante la incertidumbre, la menor rentabilidad y la falta de proyectos de inversión.
El plan de Vanoli es también tratar de mejorar el crédito en las zonas más desfavorables y extender la cobertura de servicios financieros a las empresas más chicas para asegurar una mayor penetración.
El Gobierno se esfuerza también ahora en proveer nuevas líneas para Pymes a través del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), desde que el ministro de Economía, Axel Kicillof, decidió designar a hombres de su confianza en el directorio de esa entidad.
El BICE dará créditos menores a los $20 millones, a 10 años de plazo, a un costo financiero del 15,90% anual; y ya anunció que aumentará de $100 millones a $300 millones el monto de ventas anuales de las empresas a las que destina sus créditos.
Será sólo el principio de una etapa que apuntará a ser más expansiva. Y que próximamente podría empezar a consolidarse con una baja en las tasas de interés del sistema financiero local. Todo dependerá de cómo continúe el contexto global: el precio de los commodities, el crecimiento mundial y las tasas de interés de los bancos centrales de Estados Unidos y de Europa.

