Según informó la Bolsa de Cereales, si bien la oferta de agua en la semana que va desde el 14 al 20 de enero se moderó respecto de la anterior, nuevamente se concretaron episodios pluviales generalizados, que en un vasto sector del territorio provincial acumularon lluvias con un piso de 30 milímetros.
Asimismo, se definieron corredores superadores de esta marca, con un máximo en torno de la ciudad de Paraná, que quebró los 70 milímetros. El centro del departamento Federal recibió las lluvias más modestas, observándose un mínimo en la zona que contrasta de manera evidente con gran parte del resto de la provincia. Estos milimetrajes modestos también aparecen en la zona del Delta y las islas, según publicó APF Digital.
Considerando sólo un volumen de agua cercano a los 30 milímetros semanales ya es posible alcanzar los valores estadísticos del mes para la provincia de Entre Ríos. Sin embargo, a lo largo de las últimas semanas, esta oferta hipotética fue claramente superada y es muy extendida el área donde a esta altura del mes se ha superado la barrera de los 200 milímetros.
El análisis de estos guarismos debe quedar inserto en un contexto de gran escala que incluye a toda la Mesopotamia y al centro norte de Santa Fe. En particular la provincia de Corrientes se ha convertido en receptora de máximos pluviales en forma persistente que a la postre han inundado gran parte del territorio, con marcas pluviales que superan los 600 milímetros desde principio de diciembre.
Este comportamiento extremo ha decantado hacia la provincia de Entre Ríos, no con tanta severidad, pero si con una persistencia similar en eventos pluviales, los cuales parecen haber entrado en una pausa temporaria.
En efecto, por primera vez en mucho tiempo, la estructura atmosférica continental se sostiene influenciada por un sistema de alta presión que desorganiza la actividad generadora de sistemas precipitantes. Es posible que esta dinámica se sostenga hasta las últimas jornadas del mes.

