Las empresas Autopistas Urbanas y Autopistas del Sol informaron a la fiscal Viviana Fein los movimientos de Diego Lagomarsino, el único imputado en la causa, el fin de semana que Alberto Nisman falleció. Fuentes del caso dijeron que lo reportado coincide con la declaración de Lagomarsino en cuanto a los horarios, según publicó La Nación.
Relataron además que el jefe de la Secretaría de Inteligencia (SI), Oscar Parrilli, había informado en el expediente que, conforme a sus registros, Lagomarsino no trabaja ni trabajó para el organismo. Tanto la consulta a las empresas que controlan las autopistas como el pedido a la SI fueron parte de las medidas solicitadas por el abogado de Lagomarsino, Maximiliano Rusconi. Ayer, Rusconi dijo que estas nuevas pruebas corroboran el testimonio de su cliente. Según el abogado, las autoridades de la Procuración intentan “desviar” el caso y por eso apuntan contra Lagomarsino.
Este experto en informática fue quien le dio a Nisman el arma con la que apareció muerto el domingo 18 de enero. Según su testimonio, lo fue a ver el sábado cerca de las 17 porque así se lo había pedido el fiscal, estuvieron conversando y volvió ese mismo día con la pistola que su jefe le había solicitado. Lagomarsino es, de acuerdo con lo que se sabe hasta ahora, la última persona que lo vio con vida. Anteayer, la fiscalía ordenó sacarle sangre para chequear que fuera suyo el ADN que apareció en una tasa de café en el living del fiscal.

