En la que tal vez haya sido la noche más triste de su vida política, Gabriela Michetti no pudo disimular que el resultado de las primarias porteñas significará un duro golpe para su carrera dentro de Pro y que ahora empieza para ella una etapa de incertidumbre, en la que tendrá que medir de manera muy meticulosa los pasos a seguir, según publicó La Nación.
Lo dejó plasmado la propia Michetti en la conferencia de prensa posterior a su aparición en el escenario de los festejos “conjuntos” del comando de campaña del macrismo. Una vez apagadas las luces y concluidas las palabras de unidad junto a Mauricio Macri y a su rival en la interna, Horacio Rodríguez Larreta, y la lluvia de globos que caracteriza a Pro.
“Nos tomaremos un poco de tiempo para saber dónde mejor nos nace seguir aportando; nos daremos un tiempo de reflexión”, respondió la senadora nacional ante una consulta sobre qué veía en su futuro político.
Tampoco disimuló demasiado cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que ahora, acabado su sueño de convertirse en su sucesora en la ciudad, pudiera acompañar a Macri en la fórmula presidencial.
“Ya he dicho que no, que esa posibilidad no va y hay que ser coherentes”, replicó Michetti. “No me parece que sea posible”, ratificó anoche ante una nueva insistencia sobre una eventual candidatura a la vicepresidencia.
La cara de Michetti y de sus más estrechos colaboradores en esta campaña fue una clara muestra del largo día vivido por este sector en que se dividió Pro para estas primarias abiertas simultáneas y obligatorias, las primeras que vivió la Capital.
Es que toda la tarde fue un tironeo entre los sondeos a boca de urna que la ubicaban como clara perdedora de la interna y su negativa a aceptar el resultado hasta no tener una cifra más confiable de la cual aferrarse. Mucho más cuando uno de esos estudios, el único, la ubicaba menos de dos puntos por encima de Rodríguez Larreta.
Tanto fue así que una vez cerrados los puntos de votación, comenzó una negociación para tratar de establecer las reglas de la presentación en el búnker de Costa Salguero.
Los enviados por la senadora fueron su jefe de campaña y jefe de los diputados de Pro, Federico Pinedo, y el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín.
La primera reacción fue de negativa a aceptar pasivamente concurrir al búnker como perdedora. Tanto fue así que un colaborador de otro de los ministros del gabinete de Macri que la acompañaron, Guillermo Montenegro (Justicia y Seguridad), fue interceptado, vía telefónica, cuando se encontraba camino a Costa Salguero y se le ordenó retornar al hotel céntrico en donde el michettismo estaba concentrado a la espera de los resultados.
El clima no era el mejor y predominaba un clima de catarsis con la mira puesta en el rival más que en medir errores propios. “Hubo un esfuerzo económico que nosotros no tuvimos”, fue una de las frases que esbozó un miembro del equipo de campaña de la senadora para justificar la derrota electoral.
“OBVIAMENTE INFLUYÓ”
La propia Michetti blanqueó ese sentimiento cuando le preguntaron qué influencia en el resultado le adjudicaba al apoyo que durante la campaña hacia las PASO Macri expresó por Larreta. “Obviamente influyó; no sabemos cuánto, pero influyó”, reveló.
También hubo quejas a la cobertura mediática de la elección. “Los medios ayudaron a Rodríguez Larreta porque instalaron la idea de que si ganaba Gabriela perdía Macri”, se quejó el dirigente, que, no obstante, reconocía que la diferencia, en algunos barrios, era importante a favor del jefe de Gabinete del gobierno porteño.
Además de Chaín, Pinedo y Montenegro, en el búnker michettista estuvieron el ministro de Cultura, Hernán Lombardi; la ex diputada nacional Silvana Giudici, y la vocera de la senadora, Paula Schuster.
Fueron los mismos, más Marina Klemesiewicz, secretaría de Hábitat, que acompañaron a Michetti en la conferencia de prensa posterior a que reconociera la derrota en el escenario de Costa Salguero.
Fue el del escenario el momento más duro de la noche. Michetti trató de pasarlo de la mejor manera posible. Rodeada de la plana mayor del macrismo, le tocó ser la primera de las figuras principales de la noche en salir a dar la cara. Eran cerca de las 21.30 y con el tema emblemático de Gilda de fondo (“No me arrepiento de este amor”), fue la única en toda la noche que dijo que Rodríguez Larreta había ganado la elección. Ni su rival ni el propio Macri lo hicieron después. No hacía falta.

