Las malezas son uno de los principales dolores de cabeza para los productores. Ahora bien, dependiendo la zona, también pueden tener su beneficio cuando hay que alimentar un rodeo. Es el caso del Cardo Ruso el cual es una planta que pueda alcanzar hasta 1 metro de altura. Sus ramas son tiernas y de color verde fuerte cuando jóvenes y con la edad presentan entrenudos coloreados con estrías purpuras muy endurecidas.
Por este motivo, Infocampo dialogó con Anibal Fernández Mayer, técnico del Inta Bordenave, y aseguró que “el Cardo Ruso florece entre diciembre y febrero. Sus flores son de color blanquecinas. Las semillas son extremadamente pequeñas (2 mm de diámetro). Una planta puede producir hasta un millón de semillas, como forma de perpetuarse. La resiembra es, significativamente, mayor cuando el suelo fue movido especialmente o provino de un rastrojo de cosecha”.
En este sentido, el técnico remarcó que “los frutos tienen una especie de ala venosa y rígida en el exterior, que le permite diseminarse con el viento a grandes distancias y así distribuir las semillas”.
A la hora de comentar sobre los beneficios del Cardo Ruso, Fernández Mayer, subrayó que “la calidad es altísima en los diferentes estados de madurez y, además, muy apetecida por los bovinos desde 3 a 25 cm de altura, semejante a la alfalfa pura, ray grass o cereales de invierno en el mejor estado fenológico”. Y continuó: “Otra característica sobresaliente es el crecimiento “explosivo” que tiene durante los primeros 60-90 días de nacidas las semillas. Estos 2 factores (alta calidad y elevadísima producción de forraje en los primeros estadios) definen un manejo diferencial que, en la medida que se pueda implementar, genera un máximo aprovechamiento y producción de carne”.
Entre algunas de las pautas de manejo, que recomendó el técnico explicó que “es necesario aclarar que hay que entrar con alta carga animal para aprovechar ese crecimiento exponencial de forraje, que a pesar de ella es muy posible que no alcancen los animales para poder frenarla”.
Por otra parte, el técnico del Inta Bordenave, aseveró que “es importante saber que hay que tener una desmalezadora para cortar aquellas plantas que no se comerán dentro del rango adecuado (3-25 cm). Por ello, se debe calcular cuál será el sector del potrero que no se llegará con los animales y pasar una desmalezadora con el objetivo de retrasar el avance de la madurez, es decir, modificar la evolución natural de la planta para aprovechar por más tiempo la calidad y consumo de ella”.
Cuidados para evitar riesgos de intoxicación
También es necesario aclarar que se deben evitar los riesgos. Por este motivo, Fernández Mayer, subrayó que “cómo toda planta naturalizada a las condiciones agroclimáticas, y más aquellas adaptadas a situaciones extremas como lo es el Cardo Ruso, tienen mecanismos biológicos para perpetuarse y sortear los peores ambientes ecológicos en forma exitosa para que la especie pueda perdurar en el tiempo y en diferentes sitios geográficos”.
Por caso, el técnico del Inta añadió que “entre estos mecanismos, además de la alta producción de semillas y que los animales no la consumen en avanzado estado de madurez, se destacan la presencia de algunos principios químicos que pueden ser tóxicos si no se manejan adecuadamente, como los nitratos y los oxalatos”.
Además, el asesor indicó que “los riesgos de intoxicación con rumiantes son muy bajos, siempre y cuando, se eviten pastoreos en días nublados y húmedos, con forraje tierno y más si los suelos son muy fértiles. Tan solo con esperar que las plantas evolucionen (maduren), aumentando la materia seca y los azúcares solubles (encañazón) esos peligros se eliminan totalmente”.
Algunas conclusiones que se han realizado y ensayos a campo demuestran que los resultados productivos fueron excelentes. “La ganancia de peso, promedio, fue de 0.566 kg/vaquillona/día con una carga de 6 cabezas/ha y durante 84 días (menos de 3 meses) se produjo 319.0 kg de carne/ha. Resultados productivos que no se logran en esas zonas áridas o semiáridas en todo el año, y menos se consiguen con Sorgos forrajeros ni con ningún otro forraje de verano o invierno”, remarcó el técnico.
Por último, Fernández Mayer, explicó que “un tema que se destaca de sobremanera es el resultado económico. Al ser un forraje natural no se debe gastar dinero para implantarlo (ni laboreos, ni semillas ni agroquímicos), a lo sumo se debe pasar una desmalezadora en determinado momento y superficie. Por ende, el resultado económico es totalmente positivo, toda la carne que se produce es ganancia neta, en este trabajo fue 638.0 u$s/ha (producto de casi 3 meses de pastoreo). Y si a eso le agregamos que se puede reducir, significativamente, la superficie de sorgos forrajeros u otro cultivo de verano, ya que el Cardo Ruso abastece de forraje para varias categorías, la ganancia económica suma los ingresos por la carne producida (gracias al Cardo Ruso) más el dinero que se evita de gastar en el verano, al tener que sembrar menos superficie de Sorgos u otros cultivos estivales”.
Por Alejandro Besana, Semanario Infocampo

