Tras la suspensión de Dilma Rousseff, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ratificó que la administración argentina va a esperar a la futura gestión de Michel Temer. Antes se había expresado la canciller Malcorra, según publica Infobae.
El gobierno de Mauricio Macri confirmó esta mañana que está dispuesto a trabajar con las nuevas autoridades de Brasil, tras la suspensión por 180 días que dispuso el Senado de ese país de la actual presidente Dilma Rousseff. El encargado de expresar la posición oficial de la administración del PRO fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien aclaró que mantienen “respeto al proceso institucional” del país vecino, aunque siguen con “mucha preocupación la situación en lo económico”.
El funcionario de mayor confianza de Macri ratificó el alcance de la declaración que, a los pocos minutos de aprobada la suspensión de la líder del PT, planteó la canciller Susana Malcorra, con la publicación de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Brasil es nuestro principal aliado estratégico, en lo político, económico y cultural. Todo lo que pasa allí para nosotros tiene una trascendencia muy importante”, afirmó Marcos Peña, en una entrevista con la Televisión Pública.

