“Argentina pasó de ser el 3° exportador mundial de carnes a ser el 12°. En la industria frigorífica se perdieron más de 18.000 puestos de trabajo”, señala el informe “El Estado del Estado”, en el que el macrismo revisa la pesada herencia K. Pero al diagnóstico del documento hay que agregarle ahora la preocupación de los 3.500 trabajadores de la carne que temen ser cesanteados, a raíz de la reestructuración de 35 grandes empresas afectadas por los recientes tarifazos en servicios públicos.
Con esta alarma encendida es que el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Carne, Silvio Etchehun, anticipó un paro con movilización para mañana en todos los frigoríficos del país. La protesta comenzará a las 00:00 y no habrá faena ni distribución de carne, según publica Diario Hoy.
La realidad, aseguró el referente gremial, es que las empresas atraviesan un problema de producción por el aumento del 500% en las facturas de luz y gas natural, lo que “incrementó considerablemente sus costos operativos fijos”.
Según Etchehun, la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (CADIF) y la Cámara de Industria Frigorífica Argentina (CIFA) plantearon al sindicato que en caso de no alcanzar la reestructuración para mantener las plantas frigoríficas, las mismas comenzarán a cerrar sus puertas.

