Mientras millones de personas viven a diario la Copa del Mundo en fútbol, el sector agropecuario también tiene su propio campeonato global. Se juega cada cuatro años, reúne a delegaciones de más de un centenar de países y convoca a los principales científicos, investigadores, empresas y referentes de la cadena sojera.
El “Mundial de la Soja” ya tiene sede confirmada para 2027 y la camiseta de local volverá a vestirla la Argentina.
Rosario será la anfitriona de la próxima Conferencia Mundial de Investigación en Soja (World Soybean Research Conference), el encuentro científico más importante del cultivo a nivel internacional.
Será un regreso histórico: la única vez que el país organizó este evento fue en 1989, cuando la soja apenas comenzaba a escribir las primeras páginas de la revolución tecnológica que luego transformaría al agro argentino.
POR QUÉ LA SOJA TENDRÁ SU “MUNDIAL” EN ARGENTINA
Como en cualquier candidatura mundialista, la localía no llegó por casualidad. La Argentina ganó la postulación en 2023 luego de competir con otros países de gran peso dentro del complejo sojero mundial.
Desde entonces, la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja) trabaja junto a organizaciones nacionales e internacionales en la organización de un encuentro que promete convertirse en uno de los mayores eventos científicos del agro de los últimos años.
La soja vive su seminario anual en Rosario y se prepara para el “mundial” que se realizará en 2027
“Siempre coincide con el Mundial de Fútbol. En esta conferencia global normalmente asisten más de 100 países y estamos trabajando ya hace un año y medio para hacerlo en Rosario. Hemos ganado la candidatura en el año 2023 compitiendo con países muy grandes. El evento vuelve a la Argentina después del año 1989″, destacó el presidente de Acsoja, Rodolfo Rossi, en diálogo con Infocampo.
UNA LOCALÍA CON HISTORIA
Si los mundiales construyen mística, la soja también tiene sus recuerdos imborrables. La edición de 1989, que se desarrolló por primera vez en el país, marcó un punto de inflexión para la agricultura argentina. En aquel momento, el cultivo ocupaba apenas una fracción de la superficie actual y comenzaban a asomar tecnologías que terminarían revolucionando la producción.
Rossi recordó aquella edición como un momento bisagra para el desarrollo del cultivo. “En el año 1989 teníamos cuatro millones de hectáreas de soja. Después se multiplicó cinco veces en apenas 15 años. Ese fue el primer Mundial de la Soja en Buenos Aires. Ojalá, en esta oportunidad, no solamente imite aquel crecimiento, sino que también se cristalicen los temas transversales que se van a tratar en el evento”, expresó.
Aquella época coincidió con el nacimiento de la siembra directa y el posterior desembarco de la biotecnología, dos innovaciones que cambiarían para siempre la forma de producir en el país.
“La siembra directa justo empezaba en ese momento. Luego se asoció con la soja transgénica y durante los años noventa explotó todo ese proceso“, recordó.
Treinta y ocho años después, el desafío vuelve a ser parecido: utilizar el encuentro como una plataforma para acelerar una nueva etapa de innovación, ahora con la inteligencia artificial, la edición génica, la agricultura digital, la sustentabilidad y los nuevos desarrollos industriales como ejes centrales.
EL GRAN TORNEO DE LA CIENCIA
A diferencia del fútbol, aquí no habrá goles ni penales. El espectáculo estará en los laboratorios, los ensayos, las parcelas experimentales y los avances científicos que definirán cómo se producirá soja durante las próximas décadas.
La conferencia prevé unas 140 presentaciones distribuidas en 34 sesiones técnicas, además de mesas de debate y actividades simultáneas donde se discutirán mejoramiento genético, agronomía, sanidad vegetal, biotecnología, sustentabilidad, inteligencia artificial, agregado de valor, industria y comercio internacional.
Confirmado: en 2027, Rosario será sede del “Mundial de la Soja”
La dimensión internacional del encuentro también impresiona. Cerca del 80% de los disertantes llegarán desde el exterior y se espera la recepción de alrededor de 500 trabajos científicos provenientes de todo el mundo.
“Va a ser algo muy importante, donde prácticamente el 80% de los disertantes son extranjeros. Vamos a recibir aproximadamente 500 papers de todo el mundo, con la tecnología de primer nivel puesta sobre la mesa y mostrando toda la actualidad del sector”, explicó Rossi.
El proceso de selección de esos trabajos ya está en marcha mediante un comité científico internacional, encargado de elegir las investigaciones que marcarán la agenda tecnológica del cultivo más importante del planeta.
UN ESCENARIO PARA MOSTRAR LA ARGENTINA
Además del intercambio científico, la organización considera que el congreso representa una oportunidad estratégica para reposicionar la imagen del país frente al mundo.
Delegaciones provenientes de América, Europa, Asia, África y Oceanía llegarán a Rosario para conocer de primera mano el potencial tecnológico de la cadena sojera argentina, una de las más desarrolladas del planeta en materia de producción, industrialización y exportación.
“Es una oportunidad de demostrar que somos capaces de organizar semejante evento y, por otro lado, de poner sobre la mesa toda la actualidad del mundo acá en Rosario. Tenemos un país ubicado lejos de muchos de los participantes, pero también países hermanos que van a contribuir mucho para exaltar este evento”, sostuvo el titular de ACSOJA.
Las comparaciones entre los distintos modelos productivos también ocuparán un lugar central. “Acá va a haber charlas de todos los países, seleccionadas por un comité internacional. Se van a comparar cómo produce cada región, los distintos sistemas, los insumos, toda la ciencia y la tecnología aplicada al campo, la sostenibilidad y, finalmente, todo lo relacionado con el agregado de valor”, señaló.
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MUCHO MÁS QUE SOJA
Aunque el cultivo será el eje del encuentro, la expectativa trasciende ampliamente a la oleaginosa. Rossi considera que la conferencia puede convertirse en un punto de inflexión para impulsar una nueva etapa de crecimiento del agro argentino basada en la innovación, el conocimiento y la generación de valor.
“Ojalá sea el despegue. Ojalá no solamente la soja crezca, sino todo“, resumió. Entre el 4 y el 7 de abril de 2027, Rosario volverá a convertirse en la capital mundial de la soja.
Si en el fútbol los campeones levantan la copa, en este Mundial el premio será otro: reunir el conocimiento más avanzado del planeta para definir cómo producir más y mejor, con mayor sustentabilidad y más valor agregado. Y, después de casi cuatro décadas, la Argentina volverá a jugar ese partido decisivo con la ventaja de hacerlo en casa.

