“El tema del combustible es patético, en todo el mundo baja menos en la Argentina, donde los consumidores subsidiamos un barril de petróleo a 70 dólares, lo que nos cuesta como país 1700 millones de dólares por año, que terminamos pagando cuando cargamos todos en el surtidor”, explicó a surtidores.com.ar, el Ex Presidente del banco Central y Asesor económico del Frente Renovador, Aldo Pignanelli.
Agregó que a esta situación, se le suma la enorme presión impositiva de entre 50 y 70 por ciento del precio total de las naftas, y alertó al respecto que es preciso “una reforma integral del sistema tributario, de carácter profundo que implique la revisión del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles, que se base en la justicia y la equidad”.
Hizo referencia en ese sentido a las palabras del Papa Francisco y coincidió en que “hay que distribuir más justamente los ingresos y los tributos porque hoy solamente pagan los que trabajan y consumen, mientras que los evasores y delincuentes se ven beneficiados por el blanqueo de capitales”.
Duramente opinó el economista: “Yo no pienso como el Ministro Aranguren que dijo que si no tenemos plata no carguemos nafta, eso me dolió porque, yo pienso como argentino y el Ministro piensa como presidente de una petrolera y como extranjero, de esa manera, es lo mismo que decir que el que no pueda comprar comida que se muera de hambre y eso es muy repudiable”.
Expresó además su deseo de que no haya que enfrentar nuevos incrementos de precios de los combustibles, pero no aseguró que eso vaya a suceder. “Con una inflación del 40 por ciento anual, tasas de interés del 30, agregado al atraso del tipo de cambio, ningún país es sustentable con un 5 por ciento de inflación mensual y nada asegura que no haya nuevos aumentos”.

