En tiempos donde otras actividades de transformación se encuentran estancadas o andando a media máquina, la cadena porcina da muestras de un singular vigor. Veamos algunos datos.
En los primeros nueve meses del año, la faena superó las cuatro millones de cabezas, el 7% más de lo producido en el mismo periodo pero de 2014.
Es más, setiembre marcó un récord mensual de casi 480.000 cabezas, que si se proyecta sobre el último trimestre haría que el año concluya en torno de las 5,5 millones de cabezas procesadas, un récord absoluto.
Recordemos que el siglo XXI había arrancado con una faena oficial de 2,5 millones y que tras la crisis de la salida de la convertibilidad se había achicado a 1,8 millón en 2003, con lo cual en término de doce años la productividad de la cadena se triplicó.
Pero un punto donde lo cualitativo tiene un peso relevante es en el…
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