China debe reformar la tasa de cambio del renminbi a su propio ritmo y no dejar que la presión exterior influya en su proceso de reforma monetaria, dijeron analistas citados por la agencia oficial de información china.
Justo antes de la cumbre del G20 en Cannes, Francia, el Gobierno chino reafirmó su compromiso de reformar gradualmente la tasa de cambio de su divisa, diciendo que no hay justificación para exigir que China aumente el valor del renminbi en un corto período de tiempo.
“Vamos a seguir promoviendo constantemente reformas monetarias, pero el proceso será gradual”, dijo Jiang Yu, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, recientemente. “No se justifica exigir a China que aprecie su moneda en gran medida en un corto período de tiempo.”
En lo que va de año se ha producido una apreciación del 3,7 por ciento contra el dólar de EEUU, a la par que el Gobierno continúa concentrándose en controlar la inflación y evitar la formación de burbujas de activos.
Desde 2005, el año en que China abandonó la paridad fija de su moneda contra el dólar, y comenzó a reformar el mecanismo utilizado para fijar la tasa de cambio de su moneda, el renminbi se ha revaluado en más del 30 por ciento frente a la divisa de EEUU.
Los analistas dijeron que es poco probable que Beijing permita una rápida liberalización de su moneda. En su lugar, China debe apegarse a su propio ritmo de reforma, señalaron.
“China debe tener cuidado de no permitir que la presión exterior interrumpa su propio ritmo de reforma monetaria”, dijo Ding Zhijie, profesor de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía.
El mes pasado, el Senado de EEUU aprobó un proyecto de ley que amenazó con imponer aranceles a las importaciones procedentes de China, en represalia por la presunta práctica de China de infravalorar su moneda, para hacer esas importaciones más baratas en el extranjero. Por mucho tiempo los legisladores estadounidenses se han estado pronunciando por que China permita la libre flotación de su moneda, a la vez que culpan en parte a la política monetaria de Beijing de los enormes déficits comerciales estadounidenses y la alta tasa de desempleo que hoy golpea al país norteamericano.
“La aprobación de la ley puede afectar seriamente las reformas de la moneda china, algo que puede conducir a una guerra comercial entre las dos partes”, dijo el banco central chino.
“Fue una acción prematura, dado que EEUU y China deben trabajar juntos para evitar otra crisis financiera y la recesión global”, según Huang Yiping, economista jefe de mercados emergentes de Asia en Barclays Capital, la división de banca de inversión de Barclays Bank, en un informe de investigación.

