Esta semana
“Durante el fin de semana se observó una importante persistencia de nubosidad en la franja central y el norte del país. Estas coberturas dejaron algunas lluvias menores en el noreste de Buenos Aires y lloviznas en el norte de Córdoba, quedando la oferta de agua más destacada sobre sectores del NOA, donde parece afianzarse la temporada de lluvias, las cuales aun tardíamente, representan un importante alivio para la actividad agropecuaria de la zona”, informó el CCA para Fyo.
La actividad más importante seguirá concentrada sobre el NOA, pero esta vez con mejores chances de incluir Santiago y las zonas agrícolas de Chaco y el norte de Santa Fe. Las lluvias que actualmente se producen sobre LP tienen bajas posibilidades de proyectarse con eficiencia sobre el resto de la región pampeana.
En todo caso si se concretan precipitaciones, las mismas serán de montos muy modestos, es decir, no tenemos por delante un evento pluvial destacado y posiblemente el mismo no aparezca a lo largo de la semana.
Todo lo contrario se espera para el norte del país, donde se prevé que se concreten lluvias destacadas desde el NOA hasta la zona algodonera de Chaco y el norte de Santa Fe. Las mismas podrían extenderse mañana al sur de Corrientes y con menos probabilidad tomar el norte de Entre Ríos.
Sobre buena parte de la región pampeana, estamos transitando un período donde las lluvias muestran un patrón deficitario, no necesariamente un patrón de sequía, sin embargo una interrupción del paso generoso que se traía.
Lo que dejó la primavera
“Las lluvias de primavera dejaron un panorama favorable para la implantación de la gruesa en casi la totalidad de la región pampeana. Se avanzó o aún se desarrollan estrategias de avance más cuidadosas sobre el centro sudoeste de CB, donde las sementeras quedan más pendientes de la continuidad de las precipitaciones”, destacó la Consultora Climática Agrícola para Granar.
En este comienzo de diciembre ha llovido tanto en el sudoeste de CB, como así también en el centro oeste de BA y en la zona de influencia de Paraná donde también se asentó marginalmente algún tipo de deficiencia pluvial. No han sido lluvias grandes, pero dieron el alivio necesario para la evolución de los cultivos sembrados o mejoraron la reserva superficial para las implantaciones que deben continuar.
El NOA salió demasiado seco de la primavera, pero este comienzo de diciembre parece marcar un paso más húmedo que puede generar una importante recarga de perfiles y recuperar el paso perdido.
Las lluvias de primavera se suman a un año de paso pluvial muy generoso que por sectores se encamina a quebrar records estadísticos. No obstante esto, el período de 45 días en el que ingresamos suele imponer las mayores exigencias atmosféricas, con lo cual, a pesar de que la campaña 14/15 ingresa al verano con buenas reservas de humedad en gran parte del área principal, la situación no está definida. La posibilidad de que se den periodos secos persistentes, no configura el escenario más probable, aunque es imposible descartar que aparezcan zonas que deban llevar un paso más ajustado hasta finales de enero. Está claro que el nivel actual de reservas es un parámetro que permite definir con que margen de humedad cada zona afrontará este período crítico las exigencias atmosféricas que seguramente sobrevendrán. La clave será nuevamente la compensación de las lluvias, es este sentido es la franja mediterránea de la región pampeana la que parece estar más apremiada y con mayor posibilidad de un impacto negativo ante el salteo de precipitaciones o eventos demasiado modestos.

