El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó 60 kilogramos de tomates y 40 de lechuga que circulaban sin las condiciones sanitarias requeridas y sin la documentación que acreditara su procedencia.
El decomiso se concretó debido a que las condiciones sanitarias en el vehículo de traslado no aseguraban la inocuidad del alimento para su consumo. Las verduras estaban guardadas en cajones de poliestireno expandido con suciedad, incluso con restos de líquidos de pollos frescos, transformándose en un foco de contaminación.
Los agentes que participaron del operativo procedieron a la destrucción de todo el material, el cual provenía de un mercado mayorista de General Pueyrredón y estaba destinado al abastecimiento de un comedor privado en Balcarce.
El decomiso fue realizado en el marco de un operativo de control de tránsito federal de alimentos en la ruta nacional 226, en el paraje El Dorado. Dicho operativo fue realizado en conjunto con el área de Bromatología del municipio de General Pueyrredón y tuvo la asistencia de Gendarmería Nacional Argentina, encargada del movimiento vehicular de los 20 transportes inspeccionados.

