Publicidad Cerrar X

Drones pulverizadores: gota a gota, el agro vuela hacia una protección de cultivos más inteligente

Los drones crecen como una herramienta estratégica para resolver aplicaciones en lotes complejos. Desde Rizobacter analizan el desafío de generar caldos de ultra alta concentración para ganar calidad en la aplicación.

Lucas Mich
Por Lucas

Redactor en Infocampo.

En el mapa de la agricultura moderna, la digitalización y la automatización dejaron de ser promesas de futuro para convertirse en herramientas que ya transforman el trabajo agronómico a campo.

Dentro de ese proceso, los drones para pulverización comenzaron a ocupar un lugar cada vez más relevante.

Aunque todavía representan menos del 4% del mercado total de aplicaciones, su capacidad para resolver situaciones puntuales y de alta complejidad los posiciona como una de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento.

Su adopción responde, sobre todo, a necesidades concretas frente a limitaciones geográficas, climáticas y operativas que la maquinaria terrestre tradicional no siempre puede resolver.

PRECISIÓN TÁCTICA Y SEGURIDAD EN EL LOTE

El diferencial del dron está en su versatilidad. En zonas de relieve accidentado, pendientes pronunciadas o cultivos perennes y frutales de altura, el ingreso de equipos autopropulsados o de arrastre puede implicar un elevado consumo de combustible, mayor desgaste mecánico y, en determinados casos, riesgos para el operario. La posibilidad de realizar la aplicación a distancia modifica esa ecuación.

“Si bien hoy no llega a representar el 4% del mercado, el universo de los drones vino a resolver necesidades muy concretas del usuario final, especialmente en zonas tácticamente difíciles, con pendientes, terrenos complejos o cultivos perennes donde ingresar con una máquina terrestre genera mucho desgaste y exige condiciones operativas más complejas”, explica Juan Pablo Timpone, gerente global de Adyuvantes de Rizobacter.

A esa capacidad de acceso se suma una mejora en las condiciones de trabajo. “La posibilidad de operar el equipo estando fuera del lote aporta una forma de trabajo más segura, cómoda y versátil, porque permite reducir la exposición del operario y llegar a lugares donde una máquina convencional tiene mayores dificultades”, agrega en diálogo con Infocampo.

WhatsApp Image 2025 10 24 at 17.12.55

Esta flexibilidad también encontró un espacio dentro de la región núcleo y en las zonas de cultivos extensivos.

Allí, el dron no necesariamente compite con los equipos terrestres de gran escala, sino que puede complementarlos en aplicaciones focalizadas o cuando el tiempo se convierte en una variable crítica.

“Valoramos la decisión de los productores que utilizan el dron en pequeños lotes o para adelantar tratamientos mientras llega la maquinaria terrestre. De esa manera, se pueden escalonar las aplicaciones y actuar a tiempo sobre las curvas de desarrollo de enfermedades o adversidades“, destaca Timpone.

EL DESAFÍO DEL CALDO: CUANDO CADA GOTA CUENTA

El uso de drones introduce una limitación física determinante: la capacidad de carga y la autonomía energética. Para alcanzar un rendimiento operativo razonable, el volumen de agua aplicado por hectárea debe reducirse considerablemente, lo que obliga a trabajar con caldos de muy alta concentración.

En ese escenario, la calidad de la mezcla adquiere un papel central. Una formulación que no se comporte correctamente bajo esas condiciones puede comprometer la distribución de la gota, la cobertura y, en definitiva, la eficiencia de todo el tratamiento.

“La operatividad de los drones demanda caldos de ultra alta concentración para alcanzar una capacidad de trabajo adecuada. La limitación energética hace que, si se aplican volúmenes elevados, el rendimiento del equipo caiga fuertemente. Por eso, cada gota cuenta y concentra una inversión muy importante”, advierte el especialista de Rizobacter.

dron agro

Frente a este escenario, la estrategia de la compañía apunta a evitar que la reducción del volumen de agua implique resignar calidad de aplicación.

“Lo primero que estamos haciendo es validar todos nuestros productos para que tengan recomendación de uso en drones en sus respectivas etiquetas”, adelantó el protagonista.

“Entendemos que, aun trabajando con concentraciones elevadas, la necesidad de utilizar un antievaporante, un penetrante o un producto que aporte alto esparcimiento y estabilización sigue siendo la misma, porque la superficie que debemos tratar no cambia”, remarcó convencido Timpone.

En esa línea, la empresa apuesta por productos de alta eficiencia y bajas dosis, entre ellos Riso Spray Wet, Riso Spray Extremo y Riso Spray Integrum, además de su corrector de agua y el limpiador de tanques.

El objetivo es que las formulaciones ocupen el menor espacio posible dentro del tanque y permitan reservar capacidad para el agua y los activos fitosanitarios necesarios.

Con dosis concentradas que pueden representar apenas el 20% de las utilizadas con adyuvantes tradicionales, el planteo busca mejorar la eficiencia logística del dron y, al mismo tiempo, sostener la calidad de la aplicación.

Nutrición y bioestimulación, en una sola aplicación: llega una nueva generación de foliares “inteligentes”

LA SEMILLA FUNDACIONAL DEL CAMPO QUE VIENE

El desafío, sin embargo, no termina en adaptar el portafolio existente. La compañía también trabaja en herramientas específicamente diseñadas para las condiciones físicas de los caldos de ultra bajo volumen, donde variables como la conductividad, la viscosidad y la estabilidad de las mezclas adquieren una importancia todavía mayor.

“Entendemos que el caldo preparado para un dron presenta desafíos particulares en términos de conductividad, estabilidad y viscosidad. Por eso, estamos desarrollando una solución específica para atender esos puntos de dolor y que el productor tenga la garantía de que cada producto de nuestro portafolio funciona como una pieza adaptada a las condiciones particulares del tratamiento con drones“, adelanta Timpone.

Para el responsable global de Adyuvantes de Rizobacter, la incorporación de esta tecnología excede a la herramienta en sí misma y puede convertirse en el punto de partida de una transformación más amplia dentro de la agricultura de precisión.

“Esta tecnología puede ser la llave de entrada a un cambio estructural en la gestión de los procesos de control de adversidades y fertilización. Con el tiempo quizás cambien los formatos y también el rol del operario agrícola. En ese sentido, el dron puede ser la semilla fundacional de un paradigma mucho más amplio“, concluyó.

Sumate a nuestro canal de Whatsapp

🌾 ¿Querés estar siempre informado? Seguinos en WhatsApp y recibí alertas personalizadas del campo, al instante.
¡Mantente al tanto de las últimas noticias y actualizaciones en tiempo real!

Temas relacionados:

×