El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación realizó una jornada demostrativa de aplicación de fitosanitarios para mostrar que el uso correcto de los productos es la clave para el cuidado de las personas y el ambiente. Participaron funcionarios, productores y aplicadores del sudoeste bonaerense.
Con más de 300 asistentes, Coronel Suárez –Buenos Aires– fue el escenario elegido para la jornada demostrativa sobre buenas prácticas de aplicación de fitosanitarios. Allí, bajo la coordinación de la Secretaría de Agricultura, la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) junto con la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCa), el INTA y el Municipio, los especialistas realizaron demostraciones prácticas de aplicaciones en condiciones climáticas reales.
En ese marco, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Gabriel Delgado, destacó la importancia de generar conciencia sobre la necesidad de realizar un uso óptimo y cuidadoso de los fitosanitarios en el campo. Y señaló: “junto con el ministro Casamiquela, estamos trabajando en el diseño de estrategias y generando información objetiva sobre el uso y control de estos productos que, como muchas otras sustancias, son peligrosos si no se saben usar”.
En este sentido, Lucrecia Santinoni, directora nacional de producción agrícola, remarcó que es necesario profundizar en el concepto de agricultura sustentable, que implica a la producción de alimentos con el cuidado del ambiente y la salud de las personas. “Con estas jornadas buscamos acercar herramientas con sustento científico y técnico, que sirvan para la toma de decisiones, y además, concientizar a las personas”, aseguró.
Por su parte, Alberto Etiennot, especialista en aplicaciones a cargo de los contenidos de la jornada, señaló que el objetivo del encuentro es hacer hincapié en que las pulverizaciones son un tema serio y que es importante recordar que no existen sustancias inocuas.
“La sal o el azúcar, por ejemplo, utilizados indebidamente también pueden ser tóxicos. Es importante tener en cuenta que si un producto fitosanitario se aplica con las medidas de seguridad que corresponden, no debería presentar inconvenientes en su empleo”, expresó Etiennot quien además aseguró que se discute mucho sobre los productos y sus principios activos, pero poco se habla sobre las técnicas de aplicaciones. “Y ese es el punto central”, indicó.
En este sentido, el especialista en aplicaciones explicó que “en algunas provincias exigen a los aplicadores una capacitación formal para realizar la tarea, quienes deben contar con un carnet que los habilite y los equipos tienen que estar registrados. La regulación y el control por parte de las autoridades ayuda al cumplimiento de algunas pautas”.

