El referencial global Brent cayó desde los 115 dólares en junio a por debajo de 83 dólares el jueves pasado, en medio de abundantes suministros y preocupaciones porque la desaceleración del crecimiento económico en Europa y China afectaría la demanda de crudo. El mercado podría estar tocando fondo, según algunos analistas.
Ahora, el petróleo Brent suma 57 centavos, a 86,79 dólares por barril, alejándose de mínimos desde el 16 de octubre de 82,60 dólares, su menor nivel desde el 2010.
El petróleo en los Estados Unidos también aumenta: 19 centavos, a 82,68 dólares. Dando apoyo a los precios, el Instituto Americano del Petróleo (API) dijo ayer que los inventarios de crudo en Estados Unidos subieron en 1,2 millones de barriles, por debajo de las expectativas.
Los inversores estarán atentos al informe semanal de existencias de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA).
Cifras de demanda mayores a lo esperado en China ayudaron a impulsar los precios. La demanda implícita en el segundo mayor consumidor mundial de crudo trepó un 6,2 por ciento en septiembre respecto a agosto a máximos de siete meses.
El petróleo ha sido presionado por las señales de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo se ha mostrado reacio a reducir la producción cuando se reúna el 27 de noviembre, aunque el gobernador de Libia ante la OPEP llamó a un recorte de al menos 500.000 barriles por día.

