Con una producción de entre 50 y 90 mil kilos por hectárea de materia verde, los productores del Valle Medio de Río Negro implementaron el silobolsa para la conservación de granos y forraje. Es que, si bien se trata de una tecnología ampliamente difundida en varias zonas del país, en esta región surge como una alternativa novedosa con numerosas ventajas productivas y económicas.
De acuerdo con Verónica Favere –técnica del INTA Valle Medio, Río Negro–, “si bien se trata de una tecnología muy adoptada y difundida en otras regiones del país, a nivel local es bastante reciente”.
Y agregó: “Se trata de una región con más de 4 mil hectáreas destinadas a la alimentación ganadera y avícola, cuyos productores se están animando a incorporar esta tecnología de a poco, especialmente para invierno cuando no hay disponibilidad de forraje verde y fresco”.
Por su parte, Carlos Murray –productor de Valle Medio–, destacó las ventajas del silobolsa por tratarse de una tecnología que “les permite guardar el grano o la planta cortada y picada en una zona donde, por el régimen de temperaturas de la región no crece el pasto en invierno”.
En este sentido, describió el proceso de guardado: “Picamos la planta completa –no más de 2,5cm de largo–, la embutimos en la bolsa que, luego, se fermenta. Aproximadamente, a los 15 días, podemos comenzar a consumirlo o bien, guardarlo hasta dos años”.
Y ponderó: “Esto nos permite tener una ventana muy amplia para su consumo para las 50 y hasta 90 mil kilos por hectárea de materia verde”.
Entre las numerosas ventajas de su implementación, el productor señaló: “Ya no tenemos que depender de los insumos provenientes de Buenos Aires con el consecuente costo en fletes”.

