A través de un comunicado de prensa que a algunos medios llegó recién pasadas las 19 de ayer, pero que ya había sido informado a las autoridades municipales y a empresarios locales, la provincia dejó desierta la licitación para el traslado y reactivación del puerto de Santa Fe. Una decisión que puso al gobierno socialista en serios aprietos para disimular la mala noticia (y que no se atribuyera al efecto narco), no irritar al empresariado santafesino y, en menor medida, no dejar mal parados a sus socios radicales que gobiernan la ciudad.
Al fin y al cabo, lo que era el más probable de todos los desenlaces desde que en agosto pasado Héctor Cavallero advirtiera sobre las sospechas de corrupción y vinculaciones con el narcotráfico por las que algunas empresas del único grupo oferente estaban siendo investigadas en distintos países, es también el fracaso del más colosal negocio oficial que esta ciudad se ha planteado desde la mitad del siglo XX a la fecha.
Según publicó La Capital de Rosario, con una inversión soñada desde hace años por el empresariado santafesino y con la que la dirigencia política ilusiona también desde hace varios gobiernos frente a un puerto poco menos que inactivo, el traslado hacia una zona profunda del Paraná permitiría reactivarlo y con ello darle a la zona un perfil diferente.
Quizás por eso ayer una muy alta fuente de la Municipalidad de Santa Fe envió un mensaje de texto a LaCapital lleno de frustración: “Se mantiene a pesar del lobby rosarino”. Se entiende éste último referido a que, desde el gobierno provincial, hicieran trascender con precisión exacta 24 horas antes en un medio rosarino los términos del comunicado de la Unidad Ejecutora del Proyecto de Reconversión y Traslado del Puerto de Santa Fe que recién anoche la Secretaría de prensa del Ministerio de Economía de la provincia difundiera oficializando la noticia de que Bonfatti declaró desierta la licitación. Incluyendo el párrafo que dice que entre los anoticiados inmediatos estuvo el intendente santafesino José Corral.
“Nuestra experiencia de gestión indica que hacer las cosas bien implica ganar tiempo, no perderlo, porque después aparecen los problemas. Respaldamos su decisión (del gobernador Antonio Bonfatti) de no realizar esta adjudicación y volver a convocar a una nueva licitación en un plazo muy corto, de dos meses, como nos aseguró”, salió a decir públicamente el intendente, quien espera que siga habiendo interesados y que al menos “tres de las cuatro empresas” que se presentaron juntas en esta oportunidad lo vuelvan a hacer.

