Pisar tierra uruguaya no es fácil para un argentino después del Mundial de Sudáfrica. El fútbol dejó su huella, y aunque su amabilidad les impida a los orientales hacer gala de una superioridad en la cancha, es inevitable percibir una sonrisa tras el silencio que se genera cuando dice: ‘soy argentino’.
La escena se multiplica por dos cuando se habla de ganadería, tema inevitable en el Concurso de novillos, vaquillonas y corderos, un block test que desde hace 98 años organiza la Asociación Rural del Uruguay (ARU) y que la semana pasada se realizó en la ciudad de San José, en un frigorífico del Grupo Marfrig.
Sin embargo, la foto de la cadena cárnica uruguaya no es tan reluciente como hace un año atrás, con una fuerte caída en la faena bovina desde el mes de junio, frigoríficos con sus puertas cerradas y empleados en seguro de paro.
‘Atravesamos una coyuntura complicada’, admitió el presidente del ARU, Manuel Lussich. ‘Estamos saliendo de una seca de dos años que generó un faltante de terneros. A esto se sumó un otoño muy llovedor que no fue bueno para la implantación de los verdeos, provocando una baja oferta de hacienda en el invierno’, explicó.
El diagnóstico quedó de manifiesto en el concurso. ‘Fue una muestra con menor cantidad de animales, sobre todo de novillos’, contó el Dr. Luis Castro, juez del Instituto Nacional de Carnes del Uruguay, quien evaluó las reses junto a representes del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y de Marfrig.
Las dificultades climáticas también se reflejaron en la performance de las reses. ‘Hubo canales con excelentes conformación y rendimientos industriales impresionantes, pero carentes de cobertura, lo que complica su colocación en los mercados de alto valor’, aseguró Castro.
Pero los productores uruguayos no sólo están pendientes de los avatares climáticos, también hay temor de que el Gobierno intervenga en el comercio de ganados y carnes ante la pronunciada suba del precio de la hacienda. ‘El desarrollo de nuestra ganadería se debe fundamentalmente a una serie de políticas mantenidas con los distintos gobiernos, que apuntan a la liberalización del mercado del ganado y de la carne’, explicó Lussich.
El dirigente aseguró que los exportadores tienen pleno acceso al precio internacional y que los productores, al poder exportar ganado en pie, tienen herramientas para pelear un mejor precio con los frigoríficos. A pesar de que el presidente uruguayo, José Mujica, puso énfasis en que no se cerrarán las exportaciones de ganado en pie, Lussich afirma que la idea continúa en la cabeza de algunos funcionarios.
Para el titular del ARU es lógico que el ganado sea más caro en invierno, porque el costo de alimentación es mayor. ‘Si se lo obliga al productor a vender más barato, guardará los animales para terminarlos en primavera lo que acentuará la escasez’, explicó.
Por último, el ruralista hizo referencia a otra discusión de la ganadería argentina hoy replicada en el país vecino: agricultura vs. ganadería. ‘Lejos de ver una amenaza veo un aliado importante’, aseguró.
‘La agricultura aumentó un porcentaje importante en los últimos años y la complementación generó más encierre de ganado. A largo plazo, permitirá reducir estos baches estacionales de oferta de hacienda’, sostuvo.
Artículo publicado en la edición de hoy de Infocampo Semanario

