El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió hoy tras sus pasos y reconoció que sugerir que haya cortes de luz programados en los domicilio “fue una expresión incorrecta”, según publicó La Nación.
Durante su habitual conferencia de prensa, y cuando las interrupciones de energía se suceden desde el lunes pasado, el funcionario desligó al Gobierno de la crisis y dijo que “no es vocero” de las distribuidoras, Edenor y Edesur, quienes prestan el servicio en Capital y el conurbano.
“Fue una expresión incorrecta de mi parte”, reconoció Capitanich, un día después de decir que los “cortes programados y rotativos” serían “una solución” ante el exceso de demanda por las altas temperaturas. Al mismo tiempo, intentó mostrarse en línea con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, que había negado la posibilidad de cortes programados pero admitió que son “preventivos”.
“Mis dichos no implican ningún tipo de confrontación. Trabajamos de modo cooperativo”, dijo Capitanich, y agregó: “Las aclaraciones del ministro fueron correctas y valederas”.
Pasado el entredicho por los cortes programados, el funcionario negó que el Gobierno estudie intervenir las empresas distribuidoras. No ofreció un dato certero de cuándo se solucionará la crisis energética -aún hay miles de usuarios sin electricidad en sus casas- y, en cambio, cargó las tintas contras las compañías. “Las empresas son quienes prestan el servicio, mientras el Estado solamente debe cumplir como autoridad regulatoria -afirmó-. Las inversiones y las comunicaciones las tienen que hacer las empresas. El Gobierno no es vocero de ellas”.

