Inversores venezolanos, argentinos y árabes están interesados en adquirir el frigorífico uruguayo Florida (Clademar S.A.), perteneciente a capitales angoleños y cerrado hace más de un año.
“Son tres o cuatro interesados que están mirando la planta, pero las negociaciones están en manos de los privados”, aclaró el intendente de Florida (Uruguay), Carlos Enciso, a el diario uruguayo El País.
Clademar S.A. no está habilitado ni para la Unión Europea ni para Estados Unidos y cuenta con la autorización para exportar carne bovina a Rusia y otros mercados que no son los de mayor valor.
El cuello de botella para vender este frigorífico fue la falta de acuerdo entre lo que querían pagar los inversores y las pretensiones de los actuales dueños (que hoy se muestran más abiertos). “Hay una bajada de las pretensiones económicas del propio grupo que va a facilitar que se concrete el negocio”, indicó Enciso.
Por otro lado, se podría resolver uno de los problemas que dificulta la colocación de cortes bovinos y carne aviar en mercados árabes y algunos del Norte de África. Esas naciones islámicas requieren de certificación Halal de los alimentos y los animales que son faenados con ese destino (faena ritual certificada). En algunos de esos mercados, las autoridades no reconocían a ciertas certificadoras Halal.
Ahora, autoridades del Centro de Divulgación del Islam para América Latina (Cdial Halal) tomaron contacto con las autoridades del Instituto Nacional de Carnes (Inac) para poner a disposición sus servicios, pero ahora deberán reunirse con la industria frigorífica.

