Kenia está muy cerca de convertirse en un líder regional en biotecnología agrícola. De la mano de un gran equipo de científicos locales, el país introdujo en su agricultura un nuevo maíz genéticamente modificado resistente a insectos.
La introducción de la biotecnología para controlar las plagas del maíz (específicamente, el barrenador moteado del tallo) le permitió a Kenia no sólo reducir la importación de maíz, y seguir incorporando nuevas tecnologías.
La Organización para la Investigación Agropecuaria de Kenia (KALRO) y la Fundación Africana de Tecnología Agrícola (AAFT) presentaron a la Autoridad Nacional de Bioseguridad (NBA) la solicitud para liberar estos nuevos materiales. El nuevo proyecto está bajo evaluación.

