En un contexto en el que las empresas priorizan la eficiencia operativa y el uso inteligente de sus recursos, la movilidad dejó de entenderse como un activo para convertirse en un servicio.
Bajo esa premisa, Toyota Argentina desarrolló hace seis años KINTO ONE Fleet, una solución de alquiler de vehículos a mediano y largo plazo destinada al segmento corporativo que hoy ya es elegida por más de 250 empresas de primera línea.
La propuesta permite a las compañías acceder a vehículos 0 km sin necesidad de inmovilizar capital en la compra de unidades, mientras delegan en un único proveedor toda la administración de la flota.
El servicio incluye mantenimiento programado, seguro, patente, asistencia las 24 horas, herramientas de telemetría y cobertura nacional respaldada por la red de 44 concesionarios oficiales Toyota. De este modo, las empresas pueden concentrarse en su actividad principal mientras Toyota asume la gestión integral de la flota.
El modelo contempla toda la gama de vehículos Toyota y Lexus y responde a una tendencia cada vez más consolidada entre las empresas: reemplazar el concepto tradicional de propiedad por un esquema de movilidad como servicio, con menores costos administrativos y una mayor previsibilidad operativa.
Los resultados acompañan esta evolución: más del 70% de los contratos que llegan a su vencimiento son renovados por nuevas unidades, mientras que la mayoría de los casos restantes corresponde a proyectos específicos que concluyen una vez finalizada su operación.
“Las empresas buscan cada vez más soluciones que les permitan concentrarse en su actividad y dejar la administración de la flota en manos de un especialista. Ese cambio de paradigma es el que impulsa el crecimiento de este tipo de servicios”, señalan desde Toyota Argentina.
UNA SOLUCIÓN PENSADA TAMBIÉN PARA EL CAMPO
El agro es uno de los ámbitos donde este esquema encuentra una de sus mayores oportunidades de crecimiento.
Allí, la movilidad constituye una herramienta crítica para el trabajo diario, con vehículos que deben recorrer grandes distancias, operar en caminos rurales y responder con confiabilidad en condiciones exigentes.
En ese contexto, Toyota mantiene un vínculo histórico con el campo argentino de la mano de Hilux, la pick-up líder de su segmento durante 20 años consecutivos y que, durante 2025, también se convirtió en el vehículo más vendido del mercado argentino, considerando todos los segmentos.
La trayectoria de Hilux en el sector agropecuario explica buena parte de esa adopción. Su presencia histórica en el campo, sumada a la amplia red de posventa de Toyota —con 44 concesionarios y más de 100 sucursales en todo el país— la posicionó como una de las herramientas de trabajo más elegidas por productores y contratistas.
Dicho liderazgo también se refleja en el mercado corporativo. Durante 2025, Hilux alcanzó una participación del 53% en las flotas destinadas al sector agropecuario, consolidándose como la pick-up de referencia para las operaciones rurales.
A través de KINTO ONE Fleet, las empresas dedicadas al agro pueden incorporar Hilux y el resto del line-up Toyota bajo un esquema de gestión integral que incluye mantenimiento, seguros, asistencia permanente, gestión administrativa y soluciones de telemetría.
De esta manera, las compañías logran una mayor previsibilidad de costos, optimizan su capital de trabajo y reducen la carga administrativa asociada a la gestión de vehículos.
En actividades donde detener un vehículo puede afectar toda la operación, contar con unidades de reemplazo y con el respaldo operativo de Toyota representa un valor agregado para sostener la continuidad del trabajo.
Con un mercado que avanza hacia modelos de movilidad cada vez más flexibles, KINTO ONE Fleet continúa ampliando su presencia entre las empresas argentinas y encuentra en el agro uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento, donde la disponibilidad permanente de los vehículos y la previsibilidad de los costos resultan claves para la operación diaria.
