En el marco de la visita de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) a la provincia de Chubut para evaluar las preocupaciones que elevaron las distintas cámaras empresarias, el presidente de Economías Regionales de la entidad, Raúl Robín, hizo un diagnóstico de las producciones agrícolas y ganaderas de Sarmiento y Lago Puelo, y se manifestó preocupado por las dificultades que atraviesan los productores ovinos por el alto costo de la producción y el bajo valor de mercado de la lana. Además adelantó la creación de una nueva cámara que nucleará a nivel nacional a todos los productores de cerezas.
Un equipo técnico de la CAME está recorriendo la provincia de Chubut para tomar contacto con las cámaras empresarias y con los pequeños y medianos productores de distintos sectores, entre ellos los de Frutas Finas, que admitieron dificultades para exportar cerezas fundamentalmente por los costos internos. Como novedad para el sector se anunció la conformación de la nueva Cámara Argentina de Productores Integrados de Cerezas (CAPCI), una entidad que tendrá como propósito abordar las problemáticas comunes como por ejemplo gestiones ante la Aduana, Reembolso por Puertos Patagónicos y paritarias, entre otros temas.
Respecto al sector ganadero, CAME relevó los inconvenientes en cuanto a la colocación de la lana en el mercado y con la fijación del nuevo Indicador Mínimo de Trabajadores (IMT) dispuesto por AFIP que determina de oficio la cantidad de trabajadores requeridos para desarrollar actividades y los aportes y contribuciones respectivos con destino al Sistema Único de la Seguridad Social.
Mediante la Resolución General de la AFIP Nº 3606/2014, se ordenó que para la cría de ovinos para producción primaria de lana, un productor considerado “chico” (que cuenta desde 500 hasta 7000 cabezas), debe disponer de un trabajador permanente cada 1.250 cabezas de ganado o un trabajador cada seis mil kilogramos de lana producida “pero teniendo en cuenta los altos costos de mano de obra por el valor de la esquila, el bajo precio de la lana en el mercado y los altos costos de producción, la actividad no resulta rentable “, aseguró Robín, que adelantó que se realizarán gestiones para intentar elevar el mínimo de cabezas de ganado por cada trabajador rural. “Nuestro compromiso es gestionar ante la AFIP y las autoridades la solución de estos problemas”, dijo.

