El alto endeudamiento y las dificultades de pago que se ciernen sobre varios países de Europa, y el bajo crecimiento económico de Estados Unidos, podrían desembocar en una recesión que repercutiría en Latinoamérica y el Caribe, sobre todo en las naciones exportadoras advirtió el IICA (Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola).
Según establece el informe “la región no es uniforme en términos de su capacidad de respuesta ante una crisis, dado que algunos países son más vulnerables que otros por su condición de alta dependencia de la importación de alimentos y de energía, bajas reservas monetarias y altos niveles de endeudamiento y déficit fiscal”.
De acuerdo con el documento, en los últimos dos años los países de América Latina y el Caribe han tenido una fuerte recuperación tras la crisis del 2008, gracias a los flujos de capital, precios récord de las exportaciones de productos básicos, sólidas políticas y una alta expansión del crédito interno, que le depararon un crecimiento de la economía del 6% en el 2010 y que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima de 4,5% para el 2011.
Pero añade: “Es de esperar que ante la desaceleración de la economía mundial y probable recesión, a la región le será difícil mantener el crecimiento económico e incluso, es posible que caiga por debajo del 4%”.

