Uno de los datos, publicados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en su último Informe de Oferta y Demanda, que tuvo mayor repercusión en los mercados, fue la reducción de los stocks finales en Estados Unidos. Esta caída obedeció, principalmente, a que finalmente la producción fue menor a lo esperado, tras un ajuste en los cálculos iniciales de área sembrada y rendimientos obtenidos a cosecha. De esta manera, la relación stocks/demanda del país del norte se redujo dos puntos porcentuales respecto a la estimación anterior, impactando en el precio de la oleaginosa que experimentó una suba de USD 24 en sólo una semana, indicó la Bolas de Cereales de Córdoba (BCCBA) en su informe de Mercados Agrícolas.
Sin embargo, la producción mundial de la oleaginosa para la campaña 2016/17 se ubica en 338 millones de toneladas, lo cual significa un nuevo récord, generando un posible techo a su valor. Respecto al ciclo pasado, representa un incremento de 25 millones de toneladas, por mayores volúmenes esperados para Estados Unidos y Brasil, dijeron desde la BCCBA.
“En el país vecino, de acuerdo a datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) y a la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Departamento de Economía Rural (SEAB-DERAL), la siembra fue finalizada a un ritmo veloz en diciembre, y ya han comenzado a cosecharse los primeros lotes en el estado de Mato Grosso, distrito con la mayor importancia productiva. De esta manera, la producción estimada sería récord y alcanzaría las 104 millones de toneladas”, explicaron.
Este mayor volumen obedece a un incremento en el área sembrada y en el rendimiento esperado del cultivo. La cosecha en Brasil se extiende hasta junio, lo cual representa un gran ingreso del poroto en el mercado mundial, disminuyendo la presión sobre los precios en el mercado internacional. La apreciación del real respecto al dólar estadounidense en los últimos meses podría restarle competitividad a la soja brasilera, ya que se estaría encareciendo frente al resto del mundo.
En Argentina, el avance de siembra alcanza el 96% del área prevista, 4 puntos porcentuales por encima respecto al promedio de las últimas cinco campañas. De acuerdo al Ministerio de Agroindustria, por exceso de lluvias en algunas zonas quedaron lotes de segunda sin sembrar, lo cual redujo la estimación de área sembrada de 20,3 millones de hectáreas a 19,8millones de hectáreas (-500.000 hectáreas), señala el informe.
Si bien no hay una estimación oficial de la producción para la próxima campaña, organismos privados nacionales e internacionales estiman un volumen a cosechar que oscila en un rango de 50 a 57 millones de toneladas. Más allá de los fenómenos climáticos acontecidos, todavía es muy pronto para estimar con certeza cuanto caerá la producción. Si bien este hecho genera un movimiento alcista, se debe observar con particular atención como se desarrolla el cultivo en las zonas que no tuvieron problemas de anegamientos, ya que el rendimiento podría llegar a compensar parcialmente las pérdidas en hectáreas.
En el mercado local, la expectativa de una menor cosecha sumada a la demanda de la industria generó un rally alcista en los últimos días donde el precio alcanzó los $ 4.600 por tonelada, es decir, cerca de $ 400 más que a principios del mes de enero.
En el Mercado de Chicago, la posición neta de los fondos especulativos volvió a aumentar luego de seis semanas de caer. La posición neta (diferencia entre posición comprada y posición vendida) se incrementó de 126.766 contratos a 167.438 contratos en la última semana, lo cual indica una variación del 32%. Este cambio en la tendencia indica que este tipo de operadores espera que el precio se mantenga o suba en los próximos meses. Este factor, actuó como soporte al avance del precio de la oleaginosa que superó la barrera de los USD 390 luego de seis meses, indica el informe de la BCCBA.

