La transformación digital y regulatoria del agro mundial acaba de sumar un nuevo capítulo.
La plataforma internacional de resiliencia agrícola Regrow Ag y la empresa latinoamericana PUMA (Plataforma Única de Monitoreo Ambiental) anunciaron la finalización de su proceso de fusión, con el objetivo de establecer un estándar empresarial global para el abastecimiento agrícola sostenible.
La operación combina la infraestructura científica y tecnológica de Regrow con la capacidad operativa y territorial de PUMA en América Latina, una región cada vez más estratégica para el suministro global de alimentos, fibras y biocombustibles.
El resultado es una arquitectura de datos integrada que permitirá gestionar, desde el lote hasta la estrategia corporativa, variables críticas como trazabilidad, emisiones de carbono y cumplimiento normativo.
En un ambiente de más reglas, cambios climáticos y necesidad de transparencia en las cadenas de suministro, la unión de plataformas tecnológicas surge como una respuesta directa a los nuevos riesgos operativos que enfrentan las empresas del sector agroalimentario.
NUEVO ESTÁNDAR EN LAS CADENAS DE SUMINISTRO
Uno de los principales desafíos actuales para las compañías del sector es la fragmentación de los sistemas de información.
En muchos casos, el abastecimiento, la medición de emisiones y los reportes de sostenibilidad se gestionan con herramientas diferentes según la región, lo que genera inconsistencias, duplicación de procesos y mayor exposición a auditorías.
Maíz y huella de carbono: no solo aporta sustentabilidad, también suma ingresos al productor
La empresa combinada apunta precisamente a resolver ese problema: unificar los datos y los procesos bajo una misma plataforma capaz de operar en múltiples geografías y sistemas productivos, desde cultivos extensivos hasta ganadería.
Esto permitirá a las empresas pasar de un modelo que se basa en reportes separados a una gestión completa del riesgo y la resistencia de las cadenas de suministro, un concepto que ahora es importante en el negocio agroindustrial global.
Además, la plataforma permitirá gestionar reportes de emisiones de Alcance 3, cumplir con estándares internacionales como ISO y el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol), y responder a regulaciones emergentes como el reglamento europeo contra la deforestación (EUDR) o certificaciones vinculadas a biocombustibles.
AMÉRICA LATINA, EN EL CENTRO DEL MAPA
La incorporación de PUMA a la estructura global de Regrow refuerza el posicionamiento de América Latina como región clave en la provisión de materias primas agrícolas y energéticas.
En particular, el conocimiento territorial y la capacidad de ejecución en campo que aporta la empresa latinoamericana se convierten en un activo estratégico para escalar soluciones tecnológicas en sistemas productivos reales, donde se generan los datos que luego alimentan los procesos de certificación y toma de decisiones.
“Esta fusión se trata de crear un estándar empresarial unificado para el abastecimiento preparado para el futuro”, afirmó la Dra. Anastasia Volkova, CEO de Regrow Ag.
“Las empresas líderes que dependen de las cadenas de suministro agrícola ya no pueden permitirse gestionar el abastecimiento y la sostenibilidad en silos regionales”, añadió.
Desde la perspectiva regional, el acuerdo también implica una expansión del alcance de las soluciones desarrolladas en América Latina hacia mercados globales, manteniendo al mismo tiempo la cercanía operativa con los productores y las cadenas locales.
ESCALAR SIN PERDER LA IDENTIDAD REGIONAL
La integración también redefine el rol de liderazgo dentro de la nueva organización. María Inés Di Napoli, hasta ahora CEO de PUMA, se incorpora al equipo ejecutivo global como Chief Strategy Officer, lo que refleja la relevancia estratégica del conocimiento regional en la construcción de soluciones globales.
“Unir fuerzas con Regrow nos permite ampliar el impacto de nuestra inteligencia local mientras preservamos la confiable ‘experiencia PUMA’ para nuestros socios regionales. Juntos estamos combinando la experiencia regional con la escala global y el rigor científico por los que Regrow es reconocido”, señaló Di Napoli. .
El movimiento confirma una tendencia que se acelera en el sector: la sostenibilidad ya no es solo una agenda ambiental, sino una variable operativa y comercial que define el acceso a mercados, el financiamiento y la competitividad de las cadenas agroindustriales.
LA SOSTENIBILIDAD SE VUELVE INFRAESTRUCTURA
Más allá de la integración empresarial, la fusión refleja un cambio estructural en el funcionamiento del sistema agroalimentario global. La trazabilidad, el monitoreo ambiental y la medición de emisiones pasan a ser infraestructura esencial para la actividad productiva.
En ese escenario, las plataformas digitales que conectan datos de campo con decisiones corporativas se consolidan como un nuevo eslabón crítico en la cadena de valor.
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La alianza entre Regrow y PUMA apunta precisamente a ocupar ese espacio: transformar la información productiva en una ventaja estratégica para empresas que necesitan producir más, con menor impacto ambiental y bajo reglas cada vez más exigentes.
Y, sobre todo, hacerlo con una visión integrada de resiliencia, eficiencia y sostenibilidad que ya se perfila como el nuevo estándar del abastecimiento agrícola global.

