El profesional es actualmente gerente general de un establo que produce 78 mil litros de leche por día en el estado de Querentano, México y disertó sobre el sistema de estabulado que consiste en confinar las vacas a un espacio para poder producir leche en un área confinada.
Jaime Noriega destacó “la importancia que tiene, a la hora de empezar un nuevo sistema, planear el manejo que se va a dar en ese sistema”. Comentó que, de acuerdo a lo que dialogó con algunos asistentes al SEL, “la mayoría de los empresarios le manifestó su preocupación por las instalaciones y le requirió información de cómo hacer las cosas físicamente pero ninguno tuvo en cuenta que esas preocupaciones se solucionan dependiendo del manejo que uno establezca porque hay varios tipos de manejos en el ganado estabulado”.
El ingeniero agrónomo explicó que “estos manejos influyen tanto en la producción como en la construcción de los establos que es lo primero a tener en cuenta”. Agregó que “si yo hago un tipo de manejo para alimentación a lo mejor necesito instalaciones mas fuertes en las banquetas. Si hago otro tipo de alimentación a lo mejor necesito banquetas mas delgadas, gasto menos concreto, entonces dependiendo del diseño que yo haga del manejo, desde ahí puedo empezar a ahorrar en las construcciones y también puedo establecer la continuidad de un sistema para llegar a una estabilidad de producción que es lo mas importante con las vacas lecheras”.
El especialista consideró que “este sistema al ser más controlado permite trabajar los efluentes a un determinado lugar y de esta forma no solamente los tiro sino que voy a obtener compost, que es un fertilizante orgánico y eso me va a ayudar a tener mejores suelos”. Entonces aseguro que “no hay que tirar los efluentes sino que hay manejos específicos para obtener beneficios para los suelos de agricultura. Usar menos fertilizantes inorgánicos, que degradan la composición del suelo, y pasar a usar fertilizantes orgánicos a partir de los efluentes que tenemos en el corral”.

